SALVADOR LACHICA
Varios diputados del PP insistieron ayer al término de la sesión parlamentaria en que van a enmendar en profundidad la Ley de Comercio, ya aprobada por el Consejo de Gobierno, pese a que el presidente del Ejecutivo canario, Paulino Rivero, había asegurado en la tribuna que no existen diferencias entre CC y sus socios respecto a esta norma. Esta posibilidad, de la que ya había alertado la pasada semana el portavoz parlamentario del PP, Miguel Cabrera Pérez-Camacho, tiene como objeto abrir la normativa a los hipermercados.
Rivero negó que la Ley de Comercio haya provocado divisiones en el Gabinete y garantizó que tanto el vicepresidente José Manuel Soria, como él están de acuerdo en el contenido del proyecto de ley. "No hay diferencias en el Gobierno y lo que yo opino sobre la ley lo opinan todos los consejeros", dijo. De esta forma se defendió de las acusaciones de "irresponsabilidad" por parte del socialista Manuel Marcos, quien recordó que el portavoz del PP, Miguel Cabrera Pérez-Camacho, criticó duramente el contenido de la ley, lo que consideró "grave". Los populares tienen como modelo la liberalización del comercio realizada por Aguirre en Madrid.
El presidente insistió en que el nuevo texto "está pensado para beneficiar a los usuarios y proteger el tejido productivo del micro, pequeño y mediano comercio" y no se ha redactado para "favorecer a grupos de presión".
Por el contrario, el portavoz socialista aseguró que con el texto aprobado el Gobierno "está abocando a la pérdida de puestos de trabajo al pequeño y mediano comercio canario", ya que el PP conseguirá convertir con sus enmiendas el texto en una "ley ultraliberal que renuncia a que la liberalización comercial se aplique de forma modulada".