R. ACOSTA / LAS PALMAS DE GRAN CANARIA
La sanidad canaria tendrá el próximo año el presupuesto justo para mantener los servicios básicos que presta a los ciudadanos y para pagar las nóminas de sus trabajadores mientras que sufrirá importantes recortes en las inversiones (-47,8%, 42 millones menos) y en los gastos corrientes (-7,2%, 57 millones de reducción). El "ajuste severo" del gasto público anunciado por el Gobierno regional para los presupuestos autonómicos de 2010 afectará directamente al Plan de Infraestructuras Sanitarias de Canarias, que estaba previsto finalizar este año y que se "diferirá" en el tiempo ante la imposibilidad de culminarlo debido a los recortes impuestos por la crisis.
El 53,6% del gasto de Personal de la Comunidad Autónoma va destinado a los trabajadores del Servicio Canario de Salud, un total de 1.370 millones de euros. Son 8,3 millones más que en este año, un 0,6% de incremento, con el fin de poner en funcionamiento los nuevos centros sanitarios finalizados en este ejercicio.
Los gastos corrientes sanitarios se verán recortados el próximo año en 57,4 millones de euros (-7,2%). El Ejecutivo justifica esta caída como consecuencia de la priorización en mantener e incrementar los gastos de personal básicos en la prestación de la asistencia sanitaria. Se pretende hacer especial hincapié en la eficiencia del gasto mediante la centralización de los suministros como en la optimización de los recursos.
MEDICAMENTOS. Uno de los pocos capítulos presupuestarios de Sanidad que aumentan es el gasto por recetas farmacéuticas, que se incrementa un 1,8% con respecto a este año debido al aumento de los costes de los medicamento y a la subida de la demanda. En el presupuesto de la Dirección General de Farmacia hay previstos 559 millones por este concepto. Pero donde el recorte en el presupuesto sanitario es más significativo es en las inversiones, de hecho es la Consejería que sufre el mayor tijeretazo en este capítulo, nada menos que un 47,8%, con el fin de no ver mermados los gastos necesarios para el personal y la asistencia sanitaria básica. Las dotaciones inversoras que se recogen son exclusivamente las necesarias para la continuación de las obras comprometidas, además del equipamiento y reposición de los centros. En cifras se pasa de 89,4 millones en 2009 a 46,6 millones el próximo año.