A.Z.D.
El general director del Instituto Español de Estudios Estratégicos, Miguel Ángel Ballesteros, es partidario de que a la misión de la OTAN en Afganistán se pongan "límites y plazos de tiempo". Ballesteros, que abrió ayer con su intervención las Jornadas sobre seguridad paz y defensa que organiza la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, aboga por "afganizar el conflicto, de modo que en el plazo de unos años se esté en condiciones de transferir la autoridad a la policía y el ejército de ese país". Así, puso como modelo la salida de Irak planificada por Estados Unidos.
Ballesteros ofreció una ponencia sobre los riesgos y las amenazas en un mundo global, en la que dibujó el panorama de conflictos que se ha ido abriendo en el mundo tras la caída del muro de Berlín, y las intervenciones que se han sucedido. En cuanto a Afganistán, subrayó en todo momento que estamos ante un problema que puede "suponer mucha más gente, dinero y bajas", en razón de la estrategia que se adopte para su resolución.
Para el general, la misión en Afganistán tiene que plantearse como reto "que los afganos controlen su propia seguridad", pero no obvió que como elemento distorsionados y omnipresente en el conflicto se encuentra el cultivo de la amapola, con vistas al narcotráfico. "El narcotráfico a cada persona paga 300 euros para combatir a los que estamos en el país, y en cualquier caso paga más a los afganos que los que les puede pagar el ejército o la policía" para que se alisten, explicó.
En cuanto al cultivo de la amapola, explicó que las soluciones que hoy se pueden plantear pasan por comprar la producción o legalizarla, aunque esta última idea choca con las políticas para combatir las drogas que se llevan a cabo en distintos países.
En el marco de estas jornadas organizadas por la ULPGC, el teniente coronel médico Juan Fajardo López-Cuervo, ofreció una conferencia sobre la sanidad militar en misiones internacionales". Está previsto que hoy y mañana tomen parte otros ponentes.