JOAQUÍN ANASTASIO
El líder de los populares canarios es visto en estos momentos por destacados dirigentes del partido como uno de los barones más próximos al presidente nacional, Mariano Rajoy, y uno de sus apoyos más firmes justo cuando más se ve zarandeado por los acontecimientos internos.
Tal es así, que fuentes muy próximas a Génova consideran que Soria se ha situado definitivamente en el núcleo duro del entorno de Rajoy junto a sus más fieles colaboradoras, Dolores de Cospedal, secretaria general, y Soraya Sáenz de Santamaría, portavoz en el Congreso, y otros dos o tres barones tras los cataclismos en Valencia y Madrid. Una situación que puede ser determinante en el futuro político de Soria y que le deja prácticamente las manos libres no sólo para jugar a pleno antojo las cartas en el ámbito del PP de Canarias, sino que le puede "abrir todas las puertas" en su salto a la política nacional.
"La consecuencia de todo esto salta a la vista", aseguran fuentes del PP, que consideran a Soria como "uno de los pocos líderes territoriales que no han dado motivo de reproche a Rajoy". Todo esto, añaden, ha consolidado su imagen ante la dirección nacional como un dirigente regional "que no da problemas y que ha conseguido despejar casi todas las dudas que ofrecía". Se refieren a la superación de los problemas internos del PP canario y a su salida indemne del caso Salmón y de la mayoría de los casos de corrupción que afectaban al partido en las Islas.
Soria tendrá a partir de ahora manos libres para establecer toda la estrategia personal y del PP en Canarias, tanto en el ámbito de la confección de listas como en la elección del papel que él quiera jugar en ese ámbito. Lo más lógico, afirman, es que Soria repita en 2011 como candidato en las autonómicas y si no logra el objetivo de alcanzar la presidencia tendrá la oportunidad de encabezar las lista al Congreso y situarse en "primera línea de salida" para un ministerio si Rajoy alcanza La Moncloa.