SALVADOR LACHICA
El PSC aprovechó la sesión plenaria para obligar al Gobierno a debatir sobre los Presupuestos de 2010, a los que la oposición calificó de antisociales al producir un "recorte brutal" en políticas sociales como Educación y Sanidad. En lo que fue un debate previo al que se producirá el lunes, cuando se discuta en la Cámara la más que previsible enmienda a la totalidad que el PSC presentará mañana oficialmente a los Presupuestos, hasta tres diputados socialistas cuestionaron las partidas que afectan a la prestación de servicios esenciales y obligaron al presidente Paulino Rivero y a varios consejeros a salir en defensa del proyecto elaborado por José Manuel Soria.
El presidente del grupo socialista, Manuel Marcos Pérez, afirmó que "estos no son unos presupuestos para afrontar la situación de crisis, sino que producen un recorte importante en las políticas sociales". Además, consideró que "no son austeros y no sirven para reactivar la actividad económica", ya que "no contemplan los compromisos adquiridos en el pacto social por la economía y el empleo".
El presidente Rivero argumentó, por el contrario, que los Presupuestos son "sociales, apuestan por la diversificación económica y sin que les cueste un euro más a los canarios" al no subir impuestos. Para justificar su defensa a las cuentas, afirmó que las mismas "van a posibilitar la creación de 32.000 puestos de trabajo, a los que hay que añadir los que se crearán gracias a los recursos de la subida impositiva en el tabaco, es decir, casi 40.000 empleos".
A estos datos unió que 40.000 canarios recibirán formación para nuevas actividades productivas, que 520 profesionales serán contratados en la Sanidad, que 500 nuevas familias contarán con una nueva vivienda y que 32.000 canarios "van a ser acogidos por la Ley de Dependencia".