R. ACOSTA
El Gobierno de Paulino Rivero decidió recurrir a asesores externos para redactar el contenido esencial de la Ley de Medidas Urgentes de Ordenación Territorial y del Turismo. El equipo de técnicos y juristas que elaboró la nueva normativa estuvo dirigido por Francisco Javier Jiménez de Cisneros, abogado de un prestigioso despacho en la capital de España y profesor titular de Derecho Administrativo en la Universidad Autónoma de Madrid.
Con esta decisión el Ejecutivo regional rompió una tradición que venía desde la Ley de Espacios Naturales de 1994 y por la que las diferentes leyes que han ido aprobándose para regular el territorio de las Islas se han elaborado por el equipo técnico y jurídico de la Consejería de Política Territorial y de otros departamentos de la Comunidad Autónoma y con apoyos puntuales externos.
En esta línea de "producción propia" se elaboró la Ley de Espacios Naturales de Canarias, que marcó un hito en la protección territorial de las Islas. Asimismo, la Ley de Ordenación del Territorio de 1999, que después se refundió con la de Espacios Naturales en el año 2000, también fue redactada por los técnicos de la Comunidad Autónoma. Finalmente, las Directrices de Ordenación General y del Turismo de 2003 fue realizada por un equipo dirigido por el arquitecto y urbanista Faustino García Márquez, ex jefe de servicio en la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación Territorial.
Seis años después de las Directrices, el Ejecutivo dejó a un lado a sus técnicos y echó mano de un equipo externo, comandado por Jiménez de Cisneros, para redactar el 'núcleo duro' de la norma, siempre bajo la supervisión política del consejero Berriel y el presidente Rivero.