R. ACOSTA
La falta de unidad entre los sindicatos ha provocado la suspensión de la convocatoria de huelga general prevista para este viernes y a la que estaban llamados los 60.000 empleados públicos que trabajan para la Comunidad Autónoma. El principal impulsor de la movilización, Intersindical Canaria (IC), anunció ayer el aplazamiento debido a que las dos centrales sindicales mayoritarias, UGT y Comisiones Obreras, se han desmarcado de la iniciativa ya que mantienen el diálogo institucional con el Gobierno a través de las mesas de la Concertación Social y del Pacto por el Empleo. Los sindicatos sectoriales agrupados en la plataforma sindical unitaria optaron también por no apoyar ahora una huelga general y dejarla para el primer trimestre de 2010.
Los integrantes de Intersindical Canaria reconocieron ayer que "no entendemos" los motivos que empujan a otras centrales a no apoyar la convocatoria en Educación y la Administración General, pero sí en Sanidad. "Los motivos son los mismos, y además, el mantenimiento en el sector sanitario apoya la tesis de que existen razones para convocar el paro", señaló el portavoz de STEC-Intersindical, Fernando Pellicer. Otra cuestión "que no entendemos", según el portavoz, es que "sí apoyen las manifestaciones que están convocadas bajo el mismo lema del paro para el día 18 por la tarde en las dos capitales canarias". Estos actos, en protesta por las medidas de recorte presupuestario previstas en los presupuestos de la Comunidad canaria, provocarán el encuentro de todos los representantes sindicales "y allí hablaremos", afirmó Pellicer.
La convocatoria de la manifestación para el viernes sí será unitaria. El secretario general de UGT en Canarias, Juan Francisco Fonte, confirmó ayer que los dos principales sindicatos irán a esta manifestación, al igual que las centrales minoritarias y sectoriales.
Intersindical insistió ayer en que "continuaremos reuniéndonos para convocar un nuevo paro en el primer trimestre del año próximo, que sea la antesala, como estaba previsto, de una huelga en todos los sectores en el primer semestre de 2010", para "mostrar el rechazo al desmantelamiento paulatino y ante nuestras narices, del sector público en las islas", aseguró Pellicer.