ACNPRESS - LAS PALMAS DE GRAN CANARIA.
Unos 16.000 trabajadores de la Sanidad canaria de todos los grupos profesionales y todas las islas, según el presidente del Sindicato Médico de Las Palmas, Isidro Rexachs, están convocados a la huelga general convocada en el sector para este viernes 18 de diciembre.
El objetivo, protestar "contra la falta de diálogo por parte de la Administración, el recorte presupuestario y la intención de eliminar todas las competencias de la Mesa Sectorial". El recorte previsto en los presupuestos de 2010 asciende a un 2,5 por ciento, "uno de los más bajos de España".
El Sindicato Médico insiste en que la convocatoria de paro de UGT, CCOO y ellos mismos está vigente, después del aplazamiento por parte de Intersindical de la huelga prevista para el mismo día en Educación y la Administración general de Canarias. En Sanidad consideran que "la actual situación justifica el paro", y además "se dan las condiciones de unidad sindical para promover una huelga". No obstante, Rexachs no quiso valorar si esperan un alto seguimiento por parte de todos los profesionales sanitarios del Archipiélago.
La rebaja presupuestaria de cara al año que viene provocará, con toda seguridad, una merma en la calidad de la prestación de los servicios, ya que el de esta Consejería "necesariamente tiene que ir en expansión", como ocurre en otras comunidades. En un encuentro con los medios celebrado esta mañana en la capital grancanaria, recordó que Castilla-La Mancha aumenta su presupuesto para Sanidad un 2,56 por ciento; Navarra +2,5; Aragón +1,49; Valencia +1, mientras Madrid baja 0,06 por ciento.
A la merma en la calidad se suma el interés por "quitarle competencias a la mesa sectorial", y que sea la de negociación de los funcionarios públicos, la que trate los problemas de la Sanidad canaria. Esto es un perjuicio porque esta es una mesa "bastante menos técnicas y más generales, por lo que para problemas tan específicos y técnicos como tiene la Sanidad no se le dan respuesta".
Por todo ello, se mantiene una huelga, que pretende demostrar a la Administración "la necesidad de que se siente y dialogue", ya que hasta ahora existe una ausencia total de predisposición a ello. El representante sindical afirmó que "no se nos ha tenido en cuenta para nada".