R. ACOSTO / LAS PALMAS DE GRAN CANARIA
La alternativa de la deuda pública que emiten las Administraciones canarias para poder materializar la Reserva de Inversiones se ha visto frustrada este año ya que, de las tres instituciones autorizadas, sólo el Cabildo de Gran Canaria emitió 51 millones de euros. El Ministerio de Economía y Hacienda denegó al Cabildo de Tenerife los 77 millones de euros que había solicitado, mientras que por primera vez en años la Comunidad Autónoma ni siquiera solicitó la emisión de deuda pública con el argumento de dejar el camino libre a los cabildos para dotarles de mayor liquidez.
Después del fracaso de la emisión de deuda pública del pasado año, la sorpresa saltó con la emisión de los 51 millones del Cabildo de Gran Canaria ya que las peticiones de los empresarios e inversores superaron en más del doble esta cantidad, lo que obligó a realizar un prorrateo. Esta masiva compra de deuda pública ha cogido por sorpresa tanto a propios como extraños, ni siquiera las patronales se esperaban esta respuesta.
Después de la experiencia del pasado año, muchos empresarios han visto la deuda pública como una de las pocas salidas para rentabilizar las dotaciones de la RIC. Sin embargo, esta alternativa se ha convertido este año en testimonial después de que el Cabildo de Tenerife y la Comunidad Autónoma se hayan quedado fuera por uno u otro motivo.