A.ZABALETA - LAS PALMAS DE GRAN CANARIA.
El hasta ahora único candidato a la secretaría general del PSC, José Miguel Pérez, no se considera "ni heredero ni rehén de nadie, ni vinculado a una familia más que a la otra" en el seno del partido. Así contestaba ayer a las críticas vertidas por los afines a López Aguilar, según las cuales Pérez se estaría escorando hacia el sector más crítico y dejándoles excluidos de sus reuniones y conversaciones. El también presidente del Cabildo grancanario anunció que, de triunfar su candidatura para liderar el partido, es partidario de "ponderar y actualizar iniciativas" y "renovar programas" aprobados en 2007 por su formación, ya que en cuatro años "han cambiado el planeta y el Archipiélago".
"Se tiene que sentir desatendido no sólo un sector del partido, sino un montón de gente, porque apenas he podido empezar a hablar con casi nadie. He hablado con algunos secretarios insulares, con algunos compañeros, y por cierto no les he mirado su sensibilidad en cuanto a tendencias dentro del partido, porque yo no miro nunca eso", dijo Pérez, que ha mantenido conversaciones "con personas de muy distintos sectores, muy pocas por cierto, conversaciones muy extraoficiales con personas de muy diversa índole", desde que anunció su candidatura.
El secretario general de los socialistas grancanarios hizo además una llamada a la unidad dentro del partido en Canarias. "Hay que establecer una fuerza de integración, unidad y de cohesión interna, ese será mi principal empeño. Aquí, lo dije en su momento, cabe todo el mundo", explicó.
Además, reconoció que se le está exigiendo un posicionamiento con respecto a posibles pactos de gobierno en 2011. "Están intentando que el PSC defina, y no vean en mi caso, si me voy a aliar con A, con B o con C. Nosotros tenemos en Gran Canaria un pacto de progreso que significó un cambio en las prioridades políticas. Lo mismo trataremos de hacer en el caso de que gobernemos en Canarias", finalizó.