JAVIER BOLAÑOS
La reforma laboral del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero no convence al Ejecutivo canario ni a los empresarios porque llega "tarde y mal". Frente a las dudas que genera el boceto sobre los cambios en el marco del mercado de trabajo, los sindicatos hablan de que el documento se aproxima mucho a sus reivindicaciones.
"Cada minuto que pasa se apunta más gente al paro y, si hace un año era apremiante la reforma laboral, ahora lo es mucho más". El portavoz del Gobierno de Canarias, Martín Marrero, hacía ayer suyas las manifestaciones del presidente, Paulino Rivero, en las que lamenta que las propuestas se presenten bajo la sombra de una tasa de desempleo tan elevada. En este sentido, recuerda que hace año y medio Rivero ya reclamó un cambio en el marco laboral, que luego ratificó en un acto en Madrid en marzo de 2009.
En la misma línea, el vicepresidente, José Manuel Soria, lamenta que las propuestas no vayan encaminadas a favorecer a los más de cuatro millones de parados de España. Y, el consejero de Empleo, Jorge Rodríguez, cree que Madrid no ha profundizado en las medidas indispensables para combatir el desempleo, pese a presentarse con tanta demora. Sobre todo porque echa en falta medidas para los jóvenes. "Es sólo un principio de buenas intenciones, que reconoce que la reforma es necesaria, pero va más allá".
El presidente de la Cámara de Comercio, Ángel Luis Tadeo, coincide que las medidas llegan con retraso y cuestiona que vayan a estimular el empleo en un marco como el actual.