ANÍBAL RAMÍREZ
El ex fiscal General del Estado, Eligio Hernández, apuntó ayer a la "politización de la justicia" como uno de los grandes problemas de la democracia española por el descrédito que está ocasionando el abuso de los tribunales por parte de la clase política para asuntos que "no son propiamente delictivos".
Hernández, en su intervención anoche en el Club Prensa Canaria dentro del debate Corrupción y corruptela: mecanismos de injusticia, expuso que desde la propia administración pública se pone "el carro delante de los caballos" al acudir a los juzgados "sin pasar previamente por los controles de la Audiencia y el Tribunal de Cuentas que están para dilucidar estas cuestiones".
A su juicio, los mecanismos de control no funcionan de forma adecuada y posibilitan así la "corrupción administrativa" y apuntó en este contexto el "error del Estado de Derecho de haberle quitado atribuciones a los funcionarios de carrera del Estado (secretarios e interventores en ayuntamientos y comunidades autónomas) para dejarlas en manos de la arbitrariedad del político de turno".
El ex fiscal criticó además a los denominados jueces estrella, tanto aquellos "que hacen de políticos sin serlo y algunos que dejan la judicatura y se van a la política", y abogó por que la instrucción judicial la asuman los fiscales en vez de los jueces "por eficacia y ya que pueden responder ante otros controles de su actuación".
El periodista Francisco Pomares indicó que paradójicamente el descrédito general de la política por la corrupción "puede llevar a una situación peor al crear la insensibilidad de los ciudadanos y así corruptos que vengan después puedan actuar a manos limpias".
En el debate, moderado por Vicente Díaz de Profesionales Cristianas y el Aula Manuel Alemán, participaron también las responsables de Cáritas Diocesana, Ana Margarita Rivero y Cristina Londoño, que trataron sobre a injusticia social.