ACN PRESS
El presidente de la Confederación Canaria de Empresarios (CCE), Sebastián Grisaleña ha afirmado este miércoles que "2010 va a ser el más difícil de los últimos 50 años años de la historia económica de Canarias" y ha pronosticado que 2011 será "complejo y difícil".
Grisaleña, que presentó el informe de coyuntura económica 2009 de la Confederación junto al secretario general, José Cristóbal García, calificó de "bluff" la reforma laboral aprobada por el Gobierno de España. "Es un mensaje a los medios de comunicación, pero no se ha hecho nada en absoluto, no va a significar nada", afirmó, al tiempo que abogaba por una "verdadera reforma en profundidad" del mercado de trabajo. En este sentido, consideró "absurdo" y poco serio que los sindicatos convoquen una huelga general en protesta por ese paquete de medidas.
Tanto Grisaleña como García explicaron que una de las principales necesidades de Canarias que la patronal de Las Palmas reclama en su informe es la de un "adelgazamiento de la dimensión" de las administraciones públicas canarias. "Es un debate que no se va a poder obviar", dijo García, mientras que Grisaleña subrayaba que éste es un momento "psicológicamente importante" para abodar esta cuestión.
"Tenemos más administraciones que en ningún lado y de lo que se trata es de no tirar nuestros recursos. A lo mejor no hace falta un ayuntamiento cada 10 metros ni diez concejales", insistió García.
2009, AÑO "CRUDO". El informe destaca que durante el pasado año la economía canaria perdió en términos de producción unos 1.400 millones de euros, con una caída del Producto Interior Bruto (PIB) del 4,2 por ciento y una tasa de paro del 27 por ciento. Sin embargo, la patronal confía en que el número de desempleados no sobrepase en exceso los 300.000 inscritos en las oficinas de empleo porque "caerá la demanda" ante la falta de empleabilidad de la economía de las Islas.