E. A.
José Macías (Telde, 6 de julio de 1925) siempre se ha distinguido por su preocupación ante los problemas ciudadanos. Eso y su carácter sociable lo han convertido en un político querido por todos, incluso por aquellos que lucen otros colores.
El cariño por este senador popular se respiraba ayer en la Delegación del Gobierno, donde Carolina Darias le hizo entrega de la Encomienda de la Orden al Mérito Civil y a donde llegaron políticos, empresarios y representantes de diversas instituciones canarias.
No en vano, Macías comenzó su lucha por los derechos ciudadanos desde que se instaló la democracia. El político teldense inició su trayectoria dentro de la administración en la Seguridad Social, ocupando la dirección provincial del Instituto Nacional de Previsión de Las Palmas.
Posteriormente fue teniente alcalde de su Telde natal, desde 1979 a 1987; consejero del Cabildo de Gran Canaria de 1979 a 1991; vicepresidente de la institución insular de 1991 a 1995 y finalmente presidente de la misma de 1995 a 1999.
"Mi mujer ha sido la artífice. Ha sido mi gran colaboradora. Sin ella no hubiera conseguido todo esto", aseguró Macías tras recibir el reconocimiento que le otorga el Gobierno de España. "Esta es la primera y la única medalla que me dan", comentó el galardonado.
Junto a él estaban dos de sus cuatro hijos, Olga y Liliana, y sus nietas Laura y Carla. "Mi madre siempre ha llevado bien su dedicación por los demás. Es cierto que mi padre siempre ha sabido conciliar su vida profesional con la familiar. No sentimos ninguna laguna sentimental en ese sentido. Yo lo recuerdo siempre con nosotros. Siempre ha estado ahí", dijo su hija Liliana.
Y es que Macías también es reconocido por su "don de la ubicuidad", como comentaba entre risas Carolina Darias. Dicen los que lo conocen que no hay acto público en el que no aparezca el senador popular. "Está donde está el pueblo", comentaban ayer con orgullo algunos de los asistentes.
Macías lleva nada menos que 26 años en las Cortes Generales y le quedan dos más para finalizar su última legislatura en el Senado. De todos los años de vida política cree que lo peor que ha vivido es la "falta de colaboración" entre los distintos políticos para solucionar los problemas de los ciudadanos. Una situación que, en su opinión, se va empeorando con el paso del tiempo por culpa de la crispación política. "Me gustaría que se pudieran unificar los criterios de los partidos políticos para apoyar todo lo que sea por el bien de Canarias", comentó tras su intervención.
El teldense, nombrado Hijo Predilecto de su ciudad e Hijo Adoptivo de Las Palmas de Gran Canaria, tiene claro que la validez de un político se la otorga su trabajo. "Si no trabaja para hacer el bien a la sociedad española y a la canaria, en concreto, no es un político", opina.