ANÍBAL RAMÍREZ
El Gobierno regional prepara un recorte homérico de sus cuentas que supondrá, sólo para las áreas de Sanidad y Educación, más de 455 millones de euros en conjunto. El próximo año difícilmente habrá inversiones o reposición de vacantes de funcionarios en estas dos consejerías, los dos capítulos del presupuesto por donde primero empiezan los recortes más significativos. La prestación de los servicios se mantiene intacta.
Según el techo de gasto de cada departamento aprobado ya en Consejo de Gobierno, Sanidad deberá funcionar en 2011 con 285,7 millones de euros menos, es decir, más de 45.700 millones de las antiguas pesetas. Pasa de un presupuesto de 2.857 millones a 2.571,3 millones para este ejercicio. En el caso de Educación, el recorte será de 170 millones, desde los 1.770 millones actuales a 1.600 millones. Se trata en ambos casos de recortes en torno al 10%.
Ante este desafío presupuestario, el Ejecutivo tiene claro que debe empezar por recortes internos que afectan a las inversiones programadas para cada uno de los departamentos así como en un ajuste duro en materia de personal: sustituciones, interinidades, vacantes, etcétera. Ya para este año, la Consejería de Sanidad se ha resentido con la paralización de ampliaciones o mejoras de centros o la congelación del Plan de Urgencias Extrahospitalarios para acercar este servicio de emergencia a la población. Además, el cuerpo de médicos de atención primaria se ha frenado en seco a pesar del aumento de usuarios. Los enfermeros tampoco encuentran empleo en el Servicio Canario de Salud. También en el gasto corriente, aunque esto es, según una fuente del Gobierno, "el chocolate del loro del recorte".
Pero hay más. Si el Gobierno no afronta este recorte ponen en riesgo los convenios de infraestructuras (carreteras, aguas y costas). Por eso el Gobierno acometerá, sí o sí, ese ajuste de casi mil millones de euros, y aunque las cifras del recorte en Sanidad y Educación dan escalofríos, también es verdad que son en las áreas en las que la reducción del gasto es menor en términos relativos, frente, por ejemplo, al 30% estimado en Turismo. Aun así, Sanidad y Educación pagarán ambas la mitad de la factura del recorte.