Los carteles anunciaban fuera el próximo estreno en Arrecife de El último exorcismo. Y dentro de una de las salas de los Multicines Atlántida comenzó ayer el II Congreso Autonómico de Progreso e Identidad Canaria, organizado por la Orden del Cachorro Canario. La conferencia inaugural corrió a cargo del catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de La Laguna, José Luis Rivero Ceballos, quien con su hablar pausado manifestó que Canarias debe acometer su propio ritual para enfrentarse al demonio de la crisis. Bajo su punto de vista, el Archipiélago necesitará al menos quince años para recuperar el empleo perdido desde finales de 2007 y que ha elevado la tasa de paro del 9'75% al 29%.
Después de una presentación cargada de alusiones a la identidad, el profesor irrumpió en escena con una cascada abrumadora de datos sobre la perentoria realidad económica insular. Con una gráfica proyectada sobre la gran pantalla cinematográfico mostró la particular película de terror que ha vivido la economía regional en los últimos tiempos. Entre 1993 y 2007 descendía la tasa de paro, como una suave ladera. Y de repente se eleva lo que definió como "una pared". "Va a ser necesaria la próxima década y media para recuperar el empleo. Y nos lo debemos plantear con gran seriedad, porque el problema es muy importante", advirtió.
El catedrático entiende que la situación ha llegado a tal extremo que las fórmulas escritas en los manuales no sirven. "La ortodoxia no vale con un 29% de paro", dice. Por eso cree preciso arriesgar. Dentro de sus propuestas para modificar el Régimen Económico y Fiscal (REF) se encuentra la suspensión de determinados incentivos a las empresas canarias a cambio de bonificaciones en el pago de la seguridad social. Además, entiende que el equilibrio presupuestario a partir de 2012 exigirá un incremento del IGIC (Impuesto General Indirecto Canario). "No podemos seguir jugándonos la educación y la sanidad a no subir los impuestos", proclamó.
Desde la óptica de Rivero Ceballos, las islas "deben abandonar los intentos de autarquía" porque van en contra de una historia abierta a las relaciones comerciales. "Canarias ha conformado su sistema económico aprovechando su situación que tienen desventajas pero también ventajas", subrayó. Matizó que "ningún país es totalmente autarquista ni totalmente librecambista, y ahí está el ejemplo de los Estados Unidos. Se trata de una cuestión de aplicar las dosis adecuadas".