G. CABRERA/D. E. TORRES
LAS PALMAS DE GRAN CANARIA
La lista de espera quirúrgica de los hospitales del Servicio Canario de la Salud era en junio de 20.935 pacientes, 387 menos que en diciembre de 2010 pero 872 más que en 2009; la lista de espera de especialidades alcanzó a mitad de año los 22.519 usuarios, 4.062 menos que en diciembre pasado. Los profesionales coinciden en que, aunque ha mejorado, la situación no solo no es la óptima sino que empeorará con la suspensión de los programas de cirugía y diagnóstico de tarde, impuesta por la Consejería de Sanidad desde el 1 de octubre por efecto de los ajustes presupuestarios.
Los efectos empiezan a verse. El coordinador de trasplantes en nefrología del Hospital Universitario de Canarias (HUC), Juan Manuel Posada, da un ejemplo: hace apenas unos meses las fístulas trombosadas a los pacientes sometidos a hemodiálisis se solucionaban en el plazo de 48 horas "hoy tenemos en el departamento una lista de 17 personas a las que ni siquiera se les puede dar una previsión de cuándo se les atenderá. El problema no es que se nos haga trabajar dos horas más a la semana, el problema en Sanidad son los recortes de recursos, la suspensión de actividades, la no sustitución de los profesionales y las consecuencias que todo esto tiene".
El presidente de la Asociación en Defensa de la Sanidad Pública, Jorge Bethencourt, coincide en que la situación "va a empeorar. Los programas de tarde podían ser caros pero es que a los quirófanos hay que sacarles rendimiento, y no solo a los de urgencias como quiere el Gobierno".
"¿Qué le digo yo a mis pacientes como médico de familia si para ginecología o neurología están dando cita para más de un año?, ¿les digo van a tener que esperar más?", se pregunta Bethencourt.
En el centro de salud de Guanarteme, en Las Palmas de Gran Canaria, dan cita para el especialista de oftalmología para mayo de 2012; la espera para una citología es de tres meses, uno más que a principios de año.
En la Asociación Canaria de Cáncer de Mama la preocupación es la rehabilitación. Su presidenta, Marisa Herrera, asegura que se ha incrementado la demanda de afectadas para ser atendidas por el fisioterapeuta de la institución desde el pasado año. La lista de espera de rehabilitación en el Hospital Doctor Negrín es de 1.743 personas y de 873 la del complejo Materno-Insular, "las citas son para más de un año. Así que hemos tenido que incrementar el servicio y se atiende a unas 30 mujeres a la semana", afirma Herrera.
Los recortes también afectan al personal. Empieza a ser habitual que muchos eventuales doblen turno, especialmente en los centros de salud, según apunta el facultativo de Atención Primaria F.S.U. Esto supone que, si lo normal es atender a 30 usuarios al día, la cifra alcance los 70.