R.A.D.
LAS PALMAS DE GRAN CANARIA
Tras el desastre ecológico provocado hace casi dos años por el vertido de crudo en el golfo de México, se han extremado las medidas de seguridad en las zonas de extracciones en todo el mundo a través de un sistema de boyas y alertas que detectan rápidamente cualquier mancha de crudo en el mar. El profesor de Ciencias del Mar de la ULPGC, Jesús Cisneros, recuerda que el suceso del golfo de México sentó un precedente y a raíz del mismo se han perfeccionado los sistemas de alerta.
Una cuestión espinosa que provocó también este siniestro fue la masiva utilización de dispersantes para disolver el crudo de la superficie del mar. El problema es que estos dispersantes tienen unos efectos secundarios muy graves sobre el ecosistema marino, por lo que ha sido muy discutida la utilización de este tipo de material de forma masiva para frenar la extensión del crudo.
Cisneros advierte que los accidentes son inevitables "hasta en las mejores familias", por lo que nunca podrá existir una seguridad absoluta pero sí medidas de precaución y alerta para detectar cualquier riesgo y tener los medios en la costa para evitar que el crudo llegue a tierra.
"Los sensores que se han desarrollado huelen el petróleo y cualquier mancha o indicio de la misma es detectado por el sistema, que alerta sobre la situación de la misma porque cuanto antes se detecte el vertido mucho mejor", indica el profesor de la ULPGC.
Otra de las cuestiones de riesgo es la densidad de la mancha y del crudo, ya que en función de la misma tardará en subir con mayor o menor rapidez a la superficie del mar. Asimismo, las corrientes lo arrastran hacia un lado u otro en función también de la dirección del viento. Cisneros recuerda que las manchas de crudo pueden estar flotando y moviéndose por el mar de un sitio a otro durante meses y hasta años, por lo que debería realizarse un estudio riguroso sobre las características del petróleo que se ha detectado en las cercanías de Canarias con el fin de determinar su densidad y acotar los riesgos para las zonas más cercanas con el fin de tomar medidas de seguridad.