EFE
Los desastres naturales han causado cerca de 700 muertos y 200 millones de afectados desde el inicio de la temporada de lluvias el pasado abril, motivando que la Federación Internacional de la Cruz Roja (FICR) haya calificado las inundaciones de este verano como las peores de la última década en China.
La provincia de Shaanxi (noroeste) registró el pasado fin de semana 16 muertos, 14 desaparecidos y 35.000 evacuados, además de alcanzar en algunas zonas los 259 milímetros de precipitaciones en 24 horas.
En la región autónoma de Mongolia Interior (norte), tres personas murieron y otras tres continúan desaparecidas después de las fuertes lluvias y rayos que cayeron en la zona el pasado sábado.
Los corrimientos de tierra y las riadas de barro causaron la muerte a cuatro personas y la desaparición de otras tres en la provincia de Guizhou, en el suroeste del país.
En la provincia septentrional de Hubei, un obrero murió y tres desaparecieron en la inundación de la autopista en la que trabajaban, de la que fueron evacuados otros 380 trabajadores.
Otras tres personas murieron en la provincias de Shanxi (norte) y Anhui (este), mientras que en Henan (centro) hay otro desaparecido.
Por otro lado, en la presa de las Tres Gargantas, el mayor proyecto hidráulico del mundo, se preparan para hacer frente a las fuertes crecidas del río Yangtsé.
Se espera que el nivel de agua que entra en el embalse alcance hoy los 56.700 metros cúbicos por segundo, después de que ayer se llegara a los 51.000 metros cúbicos por segundo, lo que obligó a cortar el paso de barcos.
"La presa de las Tres Gargantas ha abierto 18 de sus esclusas y el nivel del agua en el embalse sigue subiendo", declaró a Xinhua un responsable de la presa.
Mientras, otras regiones del país sufren fuertes sequías, como la provincia de Jiangxi (este), donde hay restricciones en el suministro de agua potable para 820.000 personas y 394.700 hectáreas de tierras cultivables se han visto afectadas.