EFE
En una entrevista concedida a la radio pública, Kaczynski aseguró que trató de resolver el problema y de convencer a sus socios europeos sobre la conveniencia de la construcción de la autopista, pero que no lo consiguió.
"Eso significa que tenemos que actuar con mucha moderación y por consiguiente interrumpir los trabajos en la zona protegida, pero continuaremos la labor en otros tramos, de manera que la obra siga avanzando sin causar perjuicios", añadió el primer ministro.
La Comisión Europea presentó ayer una demanda contra Polonia en el Tribunal de la UE solicitando la paralización de las obras, cuando la Dirección General de Autopistas y Carreteras reiteró que reanudarían los trabajos en la zona del valle del Rospuda.
La construcción de la autopista ha encontrado oposición desde un principio entre los ecologistas, ya que el valle del río Rospuda pertenece a una de las zonas naturales más bellas de Polonia y recibe apoyo de los programas ambientales de la Unión Europea.
Sin embargo, para los vecinos de la ciudad de Augustow la obra es vital, ya que comprende la construcción de una carretera de circunvalación en torno a la ciudad que ahora es atravesada a diario por cientos de camiones de gran tonelaje que transitan entre Europa Oriental y los países que se encuentran el oeste de Polonia.
Cientos de habitantes de Augustow bloquearon durante toda la noche la carretera que cruza su ciudad, interrumpiendo el tránsito de los camiones que formaron una cola de decenas de kilómetros.
Los vecinos de la ciudad protestan contra la paralización de las obras y han anunciado que seguirán organizando manifestaciones y protestas para que prosigan las obras de la autopista.
Los ecologistas de "Greenpeace" que organizaron las protestas en defensa de este paraje natural, anunciaron que seguirán vigilando de cerca las decisiones del Gobierno, preocupados ante el anuncio del primer ministro, Jaroslaw Kaczynski, de que las obras de la autopista proseguirán en otros tramos.