EFE
Mir, director también del Departamento de Economía y Finanzas de la Generalitat en Lleida, ha explicado en una entrevista con EFE que en su libro "Economía de la generación fotovoltaica" se indica que las "ventajas medioambientales de esta energía son muchas, pero su problema principal es que sale muy cara, por lo que costará que pueda continuar desplegándose".
"En España la electricidad generada con energía solar representa sólo el 1%, y mundialmente el uno por mil. Lo que demuestra lo poco significativa que es la energía fotovoltaica en estos momentos", señala Mir.
Por eso, el economista apunta que para que pueda seguir implantándose es necesario que su coste de producción se reduzca "dos o tres veces como mínimo", de manera que pueda competir con el precio del kilovatio/hora convencional, producido a través de centrales térmicas, nucleares, principalmente.
Mir considera que también debería mejorarse el rendimiento de las placas solares, ya que la tasa de conversión de la luz solar en electricidad ahora es de un 15% de media, cuando debería ser del 30% como mínimo.
Para conseguirlo, señala que se debería aumentar la inversión en investigación sobre esta energía de manera contundente porque en la actualidad apenas se llega a los 800 millones de euros en todo el mundo.
En concreto, las investigaciones, según Mir, deberían permitir además de mejorar el rendimiento de las placas solares, reducir su alto coste, determinado por el precio del silicio, material con el que se fabrican.
La principal amenaza de la energía solar no son las energías convencionales, sino las otras renovables. "En la carrera por conseguir implantarse mundialmente la energía fotovoltaica puede quedar aparcada. Por el momento, ya la han superado en cuanto a costes de generación, la energía eólica y la solar termal", señala.
Se trata de energías igualmente positivas para el medio ambiente, pero que además tienen menos impacto ambiental, ya que la energía fotovoltaica necesita de grandes paneles solares para su generación.
"Ahora en España habrá un cambio a este respecto ya que el último decreto estatal prohíbe los huertos solares de propiedad dinamizada.
Así, si hasta ahora dentro de un gran parque fotovoltaico podía haber 40 ó 50 propietarios de placas, ahora esta posibilidad estará prohibido, lo que incentivará la instalación de placas en techos de naves y que los parque sean de un solo titular jurídico", concluye Mir.