ALBERTO GARCÍA SALEH
Rosana ya tiene nuevo trabajo en estudio, titulado A las buenas y a las malas. El disco se publicó el pasado 14 de abril y supone un nuevo enfoque en su carrera ya que, según aclara la propia cantante, "se amplifican mis características, es un disco más optimista y energético que nunca, y las canciones no siempre se imprimen de esa manera".
Para la lanzaroteña, a la hora de hacer estas composiciones le ha movido la necesidad de plasmar la realidad, aunque entre los estribillos lo haya solventado como haya podido. "He variado la realidad hacia donde yo he creído", señala "hacia algo menos frágil y más que un cambio hay un paso hacia delante, de compromiso en algún punto".
Musicalmente hablando, el propósito de Rosana ha sido trasladar al estudio el sonido directo. "Hasta ahora el directo iba por un lado y el disco por el otro, pero aquí las guitarras o el teclado suenan como en el escenario". Sin embargo, es indudable que también hay cambios estilísticos que ella confirma añadiendo que el disco "suena con la nitidez del sonido real de cada cosa, es mucho más sesentero".
En el álbum hay temas rápidos, lentos o medios tiempos "pero es el que tiene que ver más con el pop-rock de todos mis trabajos", señala, "antes eran más latinos, pero aquí está la línea muy unificada y suena variado solo por los cambios de velocidad y por las historias de las que se hablan". Se trata, en definitiva, del disco que da menos saltos estilísticos, exceptuando el que titula el trabajo "que es el nexo de unión entre lo que he hecho hasta ahora y lo que hago en estos momentos". En este punto destaca que no hay muchos instrumentos latinos, "algo que no ha sido premeditado" y que sea la primera vez que los músicos con los que trabaja en directo hacen el disco.
Cuatro años después de su anterior disco en estudio Magia y dos del cuádruple homenaje a Lunas rotas que llevaba como título De casa a las ventas, Rosana reconoce que cada disco es un estado anímico suyo. "A mí me influye lo que está pasando en la calle, cuando la gente sonríe más siento unas cosas y cuando escribo siento otras", y en este disco "lo que a mí me retumbaba era la necesidad de ver a más gente sonriendo y de sangrar la parte más optimista que tengo y la gente lo está recibiendo así", añade. La cantante no deja de sorprenderse de la fidelidad de un público que, durante una actuación en la sala Pick Up la semana pasada sólo dos días después de estar en la calle, descubría que ya se sabían todas sus canciones mientras que ella tenía aún que leer algunas letras.