EFE
Debutó como actor en 1985 en "Único testigo" junto a Harrison Ford, y desde entonces ha sido el rey Aragorn de "El señor de los Anillos, un hombre perseguido por su pasado en "Una historia de violencia, un sheriff en "Appaloosa", un cowboy en "Océanos de fuego" y, claro está, el Capitán "Alatriste" de Pérez Reverte y Agustín Díaz-Yanes.
Ahora en "Good", un filme del brasileño Vicente Amorim, es un buen hombre, cargado de problemas, que ejerce como profesor de literatura en la Alemania de los años 30, en un momento en el que los nazis comienzan a quemar los libros prohibidos. Él publica una novela sobre la eutanasia y el gobierno decide utilizarla como propaganda cuando comienza el exterminio.
Viggo Mortensen explica a Efe por teléfono que "es cierto que los personajes de estos últimos años son hombres que actúan o adquieren un compromiso, con o sin violencia, y éste último parece débil y cobarde, pero es que es una persona normal que se deja llevar por los acontecimientos".
"Es un hombre -aclara- que se mira en el espejo y ve que lo que hace está mal, pero no se quita el uniforme nazi de inmediato, algo que hacemos todos en momentos de crisis".