Diego F. Hernández
El violinista libanés de origen armenio Ara Malikian y el guitarrista barcelonés José Luis Montón cruzaron sus caminos profe- sionales hace ya doce años para explorar nuevos terrenos musicales. El resultado ha sido la grabación de dos discos de músicas del mundo, término éste que encuentra aquí su sentido por la confluencia de sonoridades latinas, de jazz y ritmos populares.
Malikian no ha abandonado su vertiente clásica, de la que es considerado un destacado instrumentista, aunque reconoce que su giro hacia el flamenco "es muy importante para crear y me he permitido descubrir nuevos horizontes musicales, aunque sigo tocando los conciertos clásicos, y proyectos como éste me ayudan a interpretar la música clásica de una forma más abierta", aseguraba ayer el músico en una conversación telefónica con este periódico.
Hoy viernes en el Cicca, en la capital grancanaria, a las 20.30 horas, y mañana sábado en el Teatro Insular de Arrecife, a las 21.00 horas, se podrá conocer cómo funciona este cruce de culturas musicales. Malikian y Montón presentan el disco De la felicidad. Un trabajo que según cuenta recoge "sonidos del mundo, una música que emociona a los que lo hacemos". La relación con José Luis Montón, con quien mantiene una "gran complicidad", sólo le ha reportado alegrías profesionales. "Trabajamos juntos desde hace 12 años y cuando nos conocimos ninguno sabía lo que hacía el otro; yo no conocía nada de flamenco, y Montón tampoco sabía lo que yo hacía. Fue bonito porque descubrimos un nuevo mundo tocando".
El flamenco es un medio y nunca un fin en su vida profesional. "No pretendo hacer flamenco, conozco los palos, el arte y su historia, pero estoy muy lejos de considerarme un violinista flamenco".