El jazz tiene dos vertientes hermanas y opuestas, dos caras de una misma realidad. La cara vista, desarrollada por mérito propio a lo largo de los años, es la que nos presenta un estilo musical complejo pero abierto al gran público, en el que se embarcan los mejores músicos de cada casa y que cautiva a los oídos instruidos mientras seduce a quienes por vez primera se detienen a escucharlo, curiosos. La cara oculta, la que da origen a la leyenda y atrapa los corazones menos bregados, es la del humo de los clubs nocturnos, los secretos entre bambalinas y el embrujo del directo perenne con el que se foguearon aquellos que luego llenan los auditorios de medio planeta. El Festival Canarias Jazz & Más Heineken ha sabido reflejar la filosofía de ambas vertientes: una programación para todos los paladares y, como colofón, jam session de música golfa en la Sala Cuasquías de la capital grancanaria.