ALBERTO GARCÍA SALEH
Está claro que la imaginación y la originalidad son la mejor arma para tiempos de crisis. En lo que respecta a las salas de cine, el sistema 3D ha sido la salvación del ocio favorito de los españoles y ha evitado que las cifras de taquilla no desciendan de una forma radical y acaben con el negocio de los multicines. La Federación de Cines de España (FECE) ha señalado que el primer trimestre de 2009 las salas de cine ha obtenido 35 millones de euros más de recaudación y un 7,9% más de espectadores que en el mismo periodo de 2008 gracias a las películas en tres dimensiones (3D). Títulos como Ice Age 3 o Up han sido éxitos rotundos de taquillas y han servido además para hacer frente a la piratería en un país como España que tiene el ranking más alto a nivel mundial, sin que hasta la fecha se haya propuesto ninguna solución para combatir el problema que tanto daño hace a la industria española.
El cine en 3D ha sido sin duda la gran protagonista y la principal novedad de 2009, y según la FECE Monstruos contra alienígenas, el primer gran estreno en 3D del año, ha recaudado 4,1 millones de euros y 471.000 espectadores en la versión en 3D. A este éxito rotundo hay que añadir a la recién estrenada en nuestro país Up, que va por ese camino récord. Todo esto no evita que señalemos que ha sido un año de exitosas películas a nivel mundial como Ángeles y Demonios, Gran Torino, El Curioso Caso de Benjamin Button, Slumdog Millionaire, Siete Almas o Harry Potter que también han ayudado. Los responsables de las salas de cine de Las Palmas opinan que al buen año en cuanto a oferta cinematográfica y la irrupción del sistema 3D hay que añadir que el cine sigue siendo un ocio asequible para mucha gente en una época en la que no se puede permitir las libertades de antaño y siempre es más barato pasar una tarde en el cine que preparar una visita al Sur.
El ejemplo del gancho popular del cine en 3D se puede explicar con simplemente un dato que tiene incluso a los gerentes de los multicines atónitos: el pasado jueves, durante el estreno de Up, hubo un lleno en prácticamente todas las sesiones, algo insólito entre semana. Es probable que en un futuro no sólo el cine de animación, sino toda la industria en general se una a este sistema que, está demostrado, satisface a bastante gente.