BORJA VALCARCE HÍPOLA - TELDE
E s un artista con unas tablas tremendas. Sus casi 20 años sobre los escenarios no son gratuitos, y anoche en Telde hizo buenos los pronósticos al reunir a unas 3.500 personas en el Auditorio del Parque de San Juan en el penúltimo de los conciertos de la gira de su último disco Saldremos a la lluvia. Su pasado y presente musical van de la mano, y como muestra de lo que se avecinaba, este catalán que no paró de agradecer el recibimiento del público, arrancó su concierto al ritmo de Navaja de papel de Los Rápidos, primera parada de su historia musical.
El concierto se los dedicó a los agricultores y ganaderos, "la pirámide de la sociedad". Y se mezcló con la gente, saltó del auditorio arriba y abajo con el público coreando No estés triste, de las nuevas. Con un sonido e iluminación acorde a sus exigencias, en un evento de Rolo Producciones y el Ayuntamiento teldense, su show tenía casi tres horas por delante. Y funcionó a la perfección, al menos en su primer tramo, sobre todo cuando entró a defender las canciones de su último disco. Delirio mayúsculo de un público de mediana edad, que perdía la compostura cuando García recreaba los clásicos que le han hecho grande.
Sobre el escenario podía verse a Nacho Lesko (teclados y acordeón) y a Juan Carlos García (percusiones, batería y voces), con los que estuvo en El último de la Fila, pero también lo acompañaban Íñigo Goldaracena (bajo), Charly Sardá (batería y percusiones), Ricardo Marín y Josep Salvador (guitarras) y Olvido Lanza (violín), "buenos amigos" de los que se acompaña.
La banda dio "mucha tralla", enloqueciendo los asistentes con solos de guitarra española, y con la intro de violín que arranca Saldremos a la lluvia. Un auditorio agradecido, de aforo completo, frente a un escenario cubierto de telas y figuras de colores colgantes, diseñado por el cantante y por José Luis Alegre.