DAVID MORALES - LAS PALMAS DE GRAN CANARIA
Buen ambiente y buena música. Fue lo que se respiró ayer en Vecindario con el Canarian Tropic, la tercera edición del festival reggae que se hace en Gran Canaria. La música, las rastas y el colorido de las ropas de los asistentes impregnaron el recinto del concierto. Todo tenía un cierto aroma a jamaicano. Las actuaciones comenzaron con retraso, pero ya a la entrada del recinto la música de los grandes altavoces saludó a los asistentes, que intercambiaron euros por riddims, una especie de dinero que en jamaicano significa ritmo y que sirvió al público para conseguir cerveza.
Algunos de los asistentes recordaron sus inicios en el disfrute de la música reggae. "Empecé escuchando a Bob Marley, pero después seguí buscando otros intérpretes y comencé a acudir a conciertos. Nosotros venimos hoy a escuchar buena música", afirmó Vicente Hernández, un joven de 18 años que acampó en el campo de fútbol contiguo al recinto. La organización dispuso de este amplio espacio para que los jóvenes pudieran pasar allí la noche. Asistentes como Julia Regoli lo agradecieron: "Venimos desde Tenerife. Si nos dejan nos quedaremos hasta el lunes", afirmó la joven. Los campistas tuvieron algunos problemas a la hora de plantar sus tiendas. Varios se quejaron de la dificultad de clavar las piquetas por la dureza del suelo, aunque otros les replicaron entre sonrisas: "hay que ver, la juventud de la playstation no sabe ni poner una tienda".
El acto tuvo entre otros el apoyo del Ayuntamiento de Santa Lucía. Julio Ojeda, concejal de Juventud, que estuvo para disfrutar de los ritmos jamaicanos. "Desde marzo llevamos organizando esto con la asociación cultural Canarias Reggae. A mí este estilo de música me gusta de toda la vida. Lo mejor es el buen rollo que se respira siempre. En conciertos de estos nunca hay ningún altercado", afirmó el concejal.
Los intérpretes internacionales fueron Aswad, de Inglaterra, y Naya, de Senegal. Los otros grupos y Dj's eran en su mayoría canarios. Tana Pérez, miembro de la banda Could Tourkey Roots, recordó la edición del año anterior. "Estuvo muy bien, fue mucha gente. Para este año es un placer disfrutar de la música de Aswad desde primera fila", admitió el músico.
Al cierre de esta edición, unas 400 personas disfrutaban ya de los aromas y ritmos de esta música originaria de Jamaica.