ELOÍSA REVERÓN
Desde el punto de vista financiero, se ha producido un desequilibrio económico y patrimonial "grave" en la sociedad Auditorio de Tenerife, la cual pertenece al Cabildo. Las pérdidas que sufre colocan a la entidad en causa de disolución. Así de claro se refleja en el Informe de Sociedades Participadas Cuentas Anuales 2008, en el que se informa de la situación de las empresas o sociedades en las que participa el Cabildo tinerfeño, o bien íntegramente, como es el caso del Auditorio (cien por cien del capital social), mayoritariamente (más del 50% del capital social) o minoritariamente (menos del 50%).
Por esta razón, el Cabildo se ha visto obligado, a través de su Consejo de Gobierno, a aprobar un incremento del capital social de la empresa Auditorio, por un importe de 500.000 euros. Aunque, y a pesar de este aumento, el informe indica que "no es de extrañar, sin temor a equivocarnos, que el cierre del ejercicio 2009 presentará signo negativo en casi 300.000 euros (siempre y cuando no se consiga más financiación específica para distintos eventos)", es decir, que seguirán existiendo pérdidas.