Un cuento sobre la culpa de los adultos y su castigo. Este Hamelin es un proyecto coherente con la filosofía de La República y sus formas de entender la escena, tal como apunta su director, Nacho Cabrera. "Volvemos a jugar con la trama, como hicimos en Cuando las mujeres asaltaron los cielos, en la que de manera alguna decíamos que todos los conventos fueran un nido de depravación, como se dejaba entrever, aquí no estamos para juzgar sino para abrir debate con un componente artístico".
La República es punto y aparte en el teatro canario. "El humor por el humor no nos interesa, no tiene espacio en esta compañía si no tiene un componente ácido, y el resto de las compañías canarias van por otro camino, la comedia, las producciones infantiles, algo que a nosotros no nos interesa", puntualiza Cabrera. D. F. H.