LA PROVINCIA/DLP
José Vélez es una figura de la canción y tiene un público fiel que le venera. La estampa que presentaba el puerto de Las Nieves, en Agaete, el pasado sábado, con unas 6.000 personas, según la organización, es reflejo de que su música, las nuevas canciones y su eterno repertorio, permanecen imborrables. "Me emociona ver a los jóvenes cantar de memoria todas mis canciones", decía en un gesto de agradecimiento al cariño que siempre le han brindado en las Islas.
Era el primer concierto que Vélez ofrecía este año en Gran Canaria tras haber regresado hace unas semanas de una gira por Latinoamérica en la que estuvo en Colombia promocionando su último trabajo discográfico, Auténtico. Un mercado agradecido con la música de José Vélez y su rol de cantante romántico al que regresará en el mes de noviembre para satisfacer los compromisos que no pudo ahora en Argentina y Chile.
En Agaete se pudieron escuchar algunas de esas nuevas canciones por parte de un público que abarrotaba el recinto del concierto una hora antes de comenzar el espectáculo.
Acompañado por una banda de seis músicos con Antonio Brito al frente, quiso dejar claro que en sus galas no hay trucos y que toda la música se ejecuta en directo. Y para demostrarlo, hizo un concierto de casi dos horas en el que rescató los grandes éxitos que han acentuado las diferentes etapas de su dilatada carrera profesional. Bailemos un vals, Canarito, Vino griego, Es así la vida, entre otras, además de encarar solo a piano composiciones muy celebradas como El amor es libre.
Una noche de fiesta en la que el teldense se mostró en plena forma, seguro en directo, y reivindicando otra vez su figura y repertorio ante el numeroso público que no quiso perderse el acontecimiento musical del fin de semana en Agaete. El artista tiene en cartera otros compromisos en septiembre en Lanzarote, Bilbao y Albacete.