JOAQUÍN ANASTASIO - MADRID
En todo caso, el sentir unánime entre los boadillenses es el de respeto a una decisión que suponen de la familia del tenor canario, sobre todo si es para que sus restos descansen ahora en su tierra y junto a los de su esposa. Pero la figura de Kraus y el tratamiento que de ella se ha hecho en el ámbito público no dejan indiferentes a los ciudadanos de Boadilla del Monte. Son muchas las personas que consideran que el pueblo no le ha rendido nunca el homenaje que se merece a quien consideran "uno de los grandes de la música" en España. Y eso que en una de las rotondas del pueblo se le erigió en su día, poco después de su muerte, una estatua en su honor. Es de hecho, el elemento por el que muchos conocen la relación del cantante con el pueblo. Para otros, sin embargo, era una estatua más de un artista conocido "que a alguien se le ocurrió colocar ahí", como aseguraban ayer muchos.
David Cabrera, un joven cuya familia es de origen palmero, vive en Boadilla y se dedica a elaborar guías turísticas para Editorial Santillana. Toma un café mañanero cerca de su trabajo y a pesar de su origen canario y conocer sobradamente el perfil artístico de Kraus ("es sin duda uno de los grandes"), desconocía que estuviera enterrado en esta pequeña ciudad. "No sabía ni que hubiera vivido aquí, ni que estuviera enterrado aquí y menos aún que sus restos fueran a ser trasladado a Canarias. Y estoy convencido de que la mayoría de la gente del pueblo tampoco lo sabe", aseguraba. El camarero del bar donde se produce la charla lo confirma, aunque precisa que él no es del pueblo. Eso sí, ambos conocen la existencia de la escultura, a la que sorprendentemente se refieren con toda naturalidad como "el cabezón'. Al parecer es el nombre popular que adquirió el bronce cuando fue colocado en una rotonda del extrarradio acuciada por las grúas urbanísticas durante años y ahora medianamente ajardinada. Es en todo caso un entorno escasamente lírico, de hecho a años luz de nada que sugiera el arte del 'bel canto'.
Para María del Carmen Gómez, una toledana que lleva en Boadilla tres años y se declara 'fan' del tenor canario, la cosa está muy clara: "Yo creo que la familia se quiere llevar los restos porque creen que aquí no se le quiere". Según ella, muchos boadillenses consideran que Kraus "nunca hizo nada por el pueblo" y que escasamente se dejó ver por sus calles o que diera muestras de una mínima integración. Pero recuerda que es lo mismo que hacen los personajes conocidos o famosos que residen en alguna de las muchas residencia de lujo que han proliferado en los últimos años como futbolistas, cantantes, periodistas famosos o empresarios de postín.
Boadilla del Monte pasó por alto el décimo aniversario de la muerte de Alfredo Kraus. En el cementerio, en las afueras del pueblo, junto a la transitada M-501, una lápida gris con letras blancas será retirada en unos días para exhumar sus restos y trasladarlos a Las Palmas de Gran Canaria. Ayer unos pensamientos amarillos y unas margaritas algo marchitas constituían el humilde homenaje al genio y acaso simbolizaban su más que discreto paso por este pueblo.