DIEGO F. HERNÁNDEZ
El sello Boa Clásica ha publicado tres volúmenes, lujosamente presentados, sobre el repertorio de Alfredo Kraus, arropado por los maestros de la orquesta española Manuel de Falla. En el Volumen I se recogen páginas operísticas francesas que posteriormente fueron poco frecuentadas por el tenor de autores como Charles Gounod, Ambroise Thomas, Georges Bizet, Édouard Lalo y Jules Massenet, con dos autores italianos: Umberto Giordano y Arrigo Boito. El Volumen II se divide en dos mitades, la primera centrada en la ópera romántica francesa y la segunda orientada hacia el estilo verista de Puccini y donde se comprueba cómo la voz de Kraus, única y homogénea en su timbre, adquiere colores y tonalidades diversas. El Volumen III se inicia con sendas arias de Il pirata de Bellini, estrenada en La Scala en 1827, con el célebre Giovanni Battista Rubini en el papel de Gualtiero, un tipo de tenor claro, de los llamados contraltinos, de extensión amplia y canto excelso del cual Kraus extrajo buena parte de su bagaje técnico y estilístico. De Linda di Chamounix de Donizetti (Viena, 1842) se ofrecen dos arias que conectan bien con Bellini y las dos únicas páginas verdianas de la colección: Luisa Miller (Nápoles, 1849) con la conocida Quando le sere al placido e Il trovatore (Roma,1853) donde se juntan el neobelcantismo y una nueva actitud expresiva, propiciadora de un canto más en punta, virulento y realista.