DIEGO F. HERNÁNDEZ
"El teatro que no genera controversia, es irrelevante". Palabras del dramaturgo Juan Mayorga a propósito del estreno de su Hamelin de manos de La República y Tribalia Producciones en el teatro Cuyás. Y eso precisamente es lo que busca la compañía grancanaria: una obra que hurga en la sensibilidad del espectador con un arrebatador alegato escénico alrededor de la pederastia, las "miserias" de la justicia y la ley, que la sala capitalina presenta desde hoy jueves hasta el próximo domingo.
Con dirección de Nacho Cabrera y un equipo de seis actores, que son Hermi Orihuela, Luifer Rodríguez, Enma Álvarez, José Manuel Trujillo, Miguel Ángel Maciel y Carmelo Pennica, además de la chelista Elena Marrero, este espectáculo supone el estreno de La República en el teatro Cuyás, además de ser el segundo montaje canario de la actual temporada.
El texto de Juan Mayorga, un dramaturgo "a reinvindicar" que "no tiene una visión contaminada del teatro", según el director Nacho Cabrera, es la perfecta coartada para diseccionar una realidad condenable ligada a los abusos a menores, un cuento sobre la culpa de los adultos y su castigo. La obra se mantiene fiel al original en esta undécima versión, si bien es la lectura "más industrial" de las que se han podido ver hasta ahora en plazas como Brasil, Rumanía o Bélgica. Para ello se ha apuntalado la parte escénica, ya que La República huye de la "escenografía de tresillo", y la iluminación.
Un nuevo reto para la compañía tras su último No War Cabaret. Para Nacho Cabrera, "esto no es un espectáculo más, y la escena canaria necesita de grupos que cuenten cosas que vayan de la mano de la sociedad".