ALBERTO GARCÍA SALEH / LAS PALMAS DE GRAN CANARIA
El humor fue el protagonista en el teatro Pérez Galdós este fin de semana. Los muchos fans incondicionales de 'En clave de Ja' acudieron al coliseo grancanario para ver a sus personajes favoritos de la tele en un espectáculo que celebraba los siete años de existencia de la compañía Instinto Cómico. El montaje, De risa y corriendo, estuvo dividido por diferentes sketches sin un hilo conductor predeterminado, pero desde el principio jugaba con el hábil recurso del chiste blanco y el juego de palabras para enganchar a los espectadores.
Entre el público se adivinaba bastantes niños que recibían con cara de entusiasmo y enfervorecidos aplausos la aparición de cada uno de los personajes.
Con la melodía de El mago de Oz, cantada en inglés por Eloísa González, y con música de Benito Cabrera, se inició el espectáculo por el que, durante algo más de hora y media, se pasearon todos los personajes emblemáticos: Juanka en los roles de Josito, el negro o el soldado Manolo; Yanely Hernández como Carmela, Nancy, la Guaci y Jacinta (personaje éste último que despertó las mayores carcajadas cuando, sobre todo, se contorneaba impúdica y alocadamente al tiempo que alguien insinuaba cualquier cosa con el sexo); Nieves Bravo en las interpretaciones de Panchita o Magdalena, (otra que también causó verdadero fervor en sus apariciones siempre excéntricas y llevadas a equívoco), o Chema Martín y Javier Peñapinto como los inocentes niños con sus tiras y aflojas.
Sin embargo, fue la aparición de Lilí Quintana, con el personaje Chona, cuando todo el mundo empezó aplaudir. Chona se hizo rogar, pero su presencia pasando el ecuador del espectáculo estaba estratégicamente preparado para motivas al público al modo de un crescendo, que, a su salida, estalló en aplausos.
Desde el principio el personaje se hizo con el escenario y el resto de roles prácticamente giraban a su alrededor ya que Chona era el eje por el que se desarrollaban la mayoría de las escenas de humor. Destacar, en la fase final del montaje, el divertido pasaje de las llamadas eróticas como uno de los sketches más graciosos y acertados de todo el montaje. A la salida, los espectadores mostraban su satisfacción al ver a los actuales personajes de En clave de Ja, pero sobre todo, por aquello que voliveron y estaban olvidados.