ALBERTO GARCÍA SALEH / LAS PALMAS DE GRAN CANARIA
El bolero, el fado y la canción romántica se entrecruzaron de forma sutil y espectacular en el montaje Romántico que anoche representó Mestisay en el teatro Pérez Galdós en un ambiente íntimo que, sin embargo, atrajo a un público multitudinario. La formación grancanaria ofreció una exhibición magistral de los género latinos en un montaje que desde el primer instante desprendía el sello inconfundible de los trabajos de Manolo González.
Con una iluminación sencilla, pero que adquiría tonalidades muy dispares y envolventes, y que acrecentaba el sentido lírico o pasional de la canción concreta que se interpretaba, Olga Cerpa ocupaba todo el protagonismo escénico, desgranando, con su inconfundible chorro de voz, temas emblemáticos del cancionero latinoamericano como No estabas tú; Como yo te quiero; Un pequeño fado o Amor de mis amores.
Llegando al ecuador del concierto, la cantante fue presentando al grupo de músicos que, situados estratégicamente varios metros detrás suya, y bajo cuatro lámparas, estaba integrado por Marco Valero al bajo; Carlos Oramas a la guitarra antigua; Pancho Delgado a la guitarra portuguesa y el propio Manolo González a la guitarra española. Cuando la cantante citó a su compañero artístico, comentó que era alguien sobre el que "una se quedaba sin palabras" y reconoció que él había sido el ideólogo de todo el proyecto y que incluso sin él, "no me veo subida a un escenario", dijo.
El montaje contenía fotografías de archivo del celuloide que convivían, a su vez, con soportes fotográficos más contemporáneos y con álbumes familiares, creando una atmósfera visual que arropa a este popular género musical que hacía más atractivo todo el espectáculo. Boleros de toda la vida relacionados con Los Panchos, La Lupe, Chelo Silva, Manzanero, se daban la mano con otras muestras del cancionero atlántico, revestido todo ello bajo la sonoridad del fado portugués en donde los músicos tuvieron tiempo para demostrar su destreza instrumental.
Numerosos espectadores, y muchos fans acérrimos de la formación grancanaria, reconocían que este concierto resumía los proyectos en los que la formación grancanaria se había ido involucrando últimamente. Una mezcla audiovisual para retratar las costumbres y canciones de un siglo, pero servida de forma sincera y exquisita por la legendaria formación grancanaria.