DIEGO F. HERNÁNDEZ
El Centro Atlántico de Arte Moderno (CAAM) tiene un futuro incierto por la falta de liquidez presupuestaria. A la suspensión de las actividades para escolares que participaban del proyecto Estrategias del Pensamiento Visual y otros que se celebraban los fines de semana, se sumó ayer la imposibilidad de cumplir con el calendario de exposiciones previsto para 2010, debido a la reducción de su presupuesto hasta los 2,4 millones de euros, cantidad con la que el museo sólo puede cumplir, de momento, con los gastos de personal y gastos corrientes.
El consejero delegado del CAAM, Federico Castro, confirmó ayer lo que era una consecuencia más que previsible del recorte de un millón de euros en su presupuesto respecto a 2009 afronta el 20º aniversario. "Con el dinero que tenemos poco más podemos hacer", dijo Castro, quien recordó que la aportación del Cabildo ha venido decreciendo en los últimos años, ya que en 2009 ya se produjo una merma superior al millón de euros al consignarse 3,4 millones frente a los 4,5 millones de 2008.
Lo único que tiene garantizado el centro museístico es la muestra Libertad, Igualdad y Fraternidad, que se inaugura el 9 de abril, una vez que concluya la exposición de Meschac Gaba que ocupa la sede de Los Balcones 11 y 13 hasta el 28 de marzo; un proyecto sobre el concepto de viaje alrededor de las fotografías de Luis Pérez Mínguez y Tony Socias, previsto en junio; y una retrospectiva de Robert Capa en la que participa CajaCanarias. Quedan pendientes la confirmación de una muestra del diseñador Manuel Estrada; y otra sobre Le Corbusier, a la espera de que el Cabildo certifique su aporte económico.
El problema no es otro que el dinero, y las políticas de contención del gasto que afectan por igual a todos los centros y departamentos que dependen del área de Cultura del Cabildo. La directora insular de Cultura, Rosa María Quintana, manifestó ayer a este respecto que "la reducción de las actividades afecta a todos los departamentos, y en el caso del CAAM "las actividades para escolares y otras que realiza el museo son muy importantes pero no existe posibilidad de mantenerlas". Según Quintana, "sólo tenemos el presupuesto inicial del año, y no sabremos si habrá remanentes que nos permitan reconducir esta situación". De cualquier manera, la responsable insular de Cultura, aventuró que se tardará "al menos un año" en volver a la normalidad en la programación y actividades.