G. GARCÍA-ALCALDE
Con una selección de cantos religiosos de Gounod y Saint-Saëns, interpretados por la soprano Rosina Herrera y Sergio Alonso al órgano, comenzó el lunes pasado en espacios grancanarios el V Encuentro que dirige Gregorio Gutiérrez en las siete Islas, con el patrocinio del Gobierno autónomo y diversas colaboraciones institucionales. La iglesia capitalina de Santo Domingo aportó el ambiente idóneo a un concierto que será repetido mañana jueves en la Iglesia de Guía.
Hoy, miércoles, en San Francisco de Telde, es el turno de la soprano Estefanía Perdomo y el pianista Ignacio Clemente, con arias de las pasiones de Bach y los stabat mater de Pergolesi y Rossini. Y el martes 23, en la iglesia de San Lorenzo, concluyen las presencias en la Isla con el concierto Dixit Dominus (música sacra de los siglos XVI y XVII) a cargo de la soprano Mariví Blasco, Carlos Oramas (tiorba y vihuela) y Juan Carlos de Mulder (vihuela).
La soprano palmera Rosina Herrera dio un carácter muy homogéneo a los siete himnos litúrgicos tomados de la producción religiosa de Charles Gounod. Situada junto al órgano, en la tribuna del templo, se extendía su voz por todo el ámbito acústico con buena sonoridad y adecuado recogimiento, conseguido en la reflexión del estilo y la función de estas músicas. Con otros siete motivos de Camille Saint-Saëns derivó la vocalización hacia un concepto más lírico y menos ritual, marcando sabrosas diferencias en el carácter de las tres avemarías programadas, con la justa medida dramática en la canción Inviolata.
Sergio Alonso lució su gran profesionalidad en un acompañamiento organístico de registración equilibrada y discreta, en buena avenencia con el estilo del canto y la naturaleza del ámbito. Los dulces flautados del magnífico órgano antiguo de Santo Domingo dieron a la voz soprano complemento idóneo, con ocasionales variantes de sonoridad más abierta. Como puente entre los bloques de los dos autores franceses interpretó a solo el organista un brillante Laudate Dominum de Gounod. Calurosamente aplaudidos por los numerosos asistentes, prolongaron la velada con un bis.