ALBERTO G. SALEH
LAS PALMAS DE GRAN CANARIA
El cine mudo es una de las apuestas más interesantes del XIII Festival de Cine de Las Palmas, que se celebrará entre el 16 y el 24 de marzo, con un ciclo de 20 películas de grandes realizadores de la historia, que encaja en la filosofía posmoderna de acercar pasado y presente del cine.
La retrospectiva, que llevará el título de Los modernos: la eterna actualidad del cine mudo, incluirá filmes desconocidos y restaurados de directores como Abel Gance, G. W. Murnau, Dziga Vertov, Marcel L'Herbier, Walter Ruttman, Hans Richter, Jean Vigo, Joris Ivens, Luis Buñuel, Mario Peixoto, Yonggang Wu o Man Ray.
La mayoría de estas películas, que se centran en la depresión económica del 29, son obras maestras de las cinematografías europea, norteamericana y asiática y suponen una auténtica sorpresa para el aficionado ya que desataron una auténtica revolución en su momento.
"El público no está acostumbrado a ver cine mudo en la pantalla gigante", explicó el coordinador del ciclo, Francisco J. Ponce, durante la presentación, "pero estas películas tienen el interés añadido de incluir restauraciones sobre negativos originales y el espectador las puede disfrutar sin las deficiencias técnicas de la televisión".
Ponce señaló que el actual éxito de The artist es una feliz coincidencia, pero no tiene nada que ver con esto porque ellos llevan un año preparando este ciclo, y recordó que el cine mudo se va reciclando aún hoy porque se están recuperado escenas desconocidas de muchas películas históricas, como una copia de Metrópolis en Buenos Aires con imágenes nunca vistas.
Para el ciclo se han buscado "copias de la mayor calidad posible", y realizadas en los años 20, "que fue la época de mayor madurez", señaló Ponce, "y puede que en un futuro hagamos ciclos temáticos y hasta alguna película con orquesta sinfónica". La retrospectiva, que se desmarca de las temáticas habituales sobre el expresionismo alemán o el cine soviético, incluye títulos como Límite, "la considerada como mejor película que se ha hecho en Brasil", aclaró Ponce; Y el mundo marcha, "la gran obra maestra de King Vidor", u Orizoru Osen, "la primera película de Kengi Mizoguchi".
Dureza
Ponce destacó La rueda, de Abel Gance, de cinco horas de duración y que, junto a la producción alemana El infierno de los pobres o el viaje a la felicidad de mamá Krauser, de Phil Jutz, "de una dureza extrema", y la italiana Raíles, de Mario Camerín, "forman el grueso de las películas sociales". A estos títulos había que añadir El dinero del francés Marcel L'Herbier; El amor de Jeanne Nevy, "uno de los títulos menos conocidos de G. W. Past"; Borderline, del británico Kenneth Macpherson, "una historia de amor interracial protagonizada por el popular cantante y activista político Paul Robeson y su esposa Eslanda Goode, o Prachantra pash, "la obra fundacional del cine indio".
Con el título de Sesiones de vanguardia, el festival también incluye una sesión de cortos de Francia, Bélgica, Holanda y Estados Unidos. En este apartado, los espectadores verán títulos como El retorno a la razón de Man Ray o el cine gay experimental de James Sibley y Melville Webber con Lost in Sodom.