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Entrevista

Carlos Jean: "Me gusta la música y los lunes con ella"

"Soy muy defensor de que los sistemas educativos se limiten a buscar qué es lo que les gusta a los alumnos", afirma el músico, productor, remezclador, DJ y cantante

Carlos Jean: "Me gusta la música y los lunes con ella"

¿Cómo se inició en la música?

Desde pequeño siempre he tenido ganas de dedicarme a ella, darle la vuelta a los discos y he tenido inquietudes. Tenía claro lo de ser productor y agradezco haber tenido la suerte de saber qué quería hacer. Al principio, trabajaba en mi estudio en casa, donde empecé a desarrollar cosas y mandarlas a distintos artistas. Un día c+onocí a Najwa Nimri y empecé un proyecto con ella con el que conseguí llamar la atención de otros y dar una vuelta a la música electrónica en España.

¿Es más complicado mezclar, producir o componer?

Componer, porque es innato y lo que diferencia a los artistas. A su vez, los que componen, producen. Ser artista en la música es vivir todos sus puntos, saber estar en un escenario y entender desde la electrónica hasta la clásica o el rock. También, es bueno tener un abanico amplio para conocer lo que se mezcla.

¿Es difícil conocer de lleno la música electrónica?

Más que conocer, me gusta que la gente la disfrute, porque me encanta y me gusta disfrutarla. A veces, cuando estás analizándola y demás, no la gozas igual, así que me gusta mucho salir del rol que tengo como Carlos Jean y escucharla de otra manera. Al final, las cosas cuanto más sencillas mejor.

Su Plan B, donde usuarios de Internet podían aportar una nuevas pistas de música sobre bases rítmicas en la red, ¿fue una forma de dar oportunidades?

Fue un ejercicio de agilidad en un mercado que estaba absolutamente obsoleto, con el agua al cuello y la necesidad de búsqueda de un futuro para la música. No sé si el plan es acertado o no, pero son oportunidades a partir de las nuevas tecnologías. Así, se pretendía que la gente pudiera dar su aportación, darse a conocer, tener una ventana en un programa como El Hormiguero y que tuvieran su minuto de gloria. Al final se trata de dar rienda suelta a lo que la industria y la gente piden en la música, que es hacer cosas distintas. Me vi acorralado por una industria caduca que sólo quería vender discos, y en ese momento, junto a mi equipo, tuve clarísimo que había que ir hacia otro sitio. Hacia dónde, no lo sé, pero donde estábamos no.

Aprovechar las nuevas tecnologías para crear cosas nuevas.

Sí, al final se trata de eso. Cuando empezó el MP3 todo el mundo entró en ansia, pero el MP3 ha hecho que todos tengamos música. Lo que hay que hacer es dejar de protestar y de intentar salvar algo insalvable y, con el conocimiento, generar algo que vaya un poco por delante de la tecnología.

¿Qué es lo que más le gusta de la música?

Su conjunto. Para mí, lo más maravilloso es que, a lo largo de mis años de carrera, he podido hablar con cualquier músico de cualquier estilo y me he sentido cómodo y con capacidad para poder hablar. Ahora me toca subir a escenarios, y es ahí donde me gusta buscar los puntos de inflexión. Tener riesgos donde hacer bucles en directo y cosas que la tecnología permite, cambios que son maravillosos.

¿Lo que más le ha costado?

Nada, porque me encanta la música, los lunes con ella y trabajar en esto, enfrentarme a retos complejos y que me llamen artistas con cosas complicadas y trabajarlas. Cuando te apasiona algo no hay dificultad.

Increíble despertarse cada día y saber que haces lo que te gusta.

Siempre intento transmitir que lo importante para mí en la música fue la suerte de tener siempre muy claro qué era lo que me gustaba. Soy muy defensor de que los sistemas educativos se limiten a buscar qué es lo que realmente gusta a los alumnos, porque ahí está la satisfacción y la

felicidad.

¿Un tema musical?

Grace, de Jeff Buckley, o el disco entero. Aunque cuando lo escuchas por primera vez no te gusta, cuando lo haces varias veces, vuelas. Además de Man in the mirror de Michael Jackson.

Va a cerrar el verano en Telde.

Voy con muchas ganas de que el público se lo pase bien. Cuando llevaba sesiones más cerradas tenía más capacidad de usar el micrófono, pero ahora me cuesta más por estar concentrado y parece que estoy con la cabeza agachada y sin divertirme, pero en realidad me lo estoy pasando pipa. El público es importantes en este tipo de actuaciones y lo tenemos que hacer igual de bien todos juntos.

¿Qué busca transmitir?

Busco las emociones, me gusta que la gente de un salto de una canción a otra, con motivo de estar allí y querer tocar el cielo. Intento convertir estos conciertos masivos en un club y que la gente no deje de bailar.

¿Pensó verse donde está?

Soy bastante soñador y me creo los sueños. No estaba seguro de verme aquí, pero creo que la motivación y el creer te hace llegar, y yo me sigo creyendo las cosas. De pequeño siempre creí en que iba a hacer cosas distintas.

¿Le quedan escalones por subir en su carrera?

Siempre.

¿Algún sueño pendiente?

Trabajar en alguna gran película de Hollywood estaría muy bien, o con grandes artistas internacionales, como Coldplay, o con los muchos profesionales con los que aún no he trabajado. Es cuestión de seguir, no quiero parar.

¿Proyectos en mente?

Me había planteado pensar en septiembre qué es lo que voy a hacer ahora, porque estoy en proceso de centrarme en ello. Pero estoy involucrado sobre todo en Najwa. Me gusta juntarme con ella para trabajar y hacer proyectos como los que hemos hecho.

¿El principal sentimiento cuando crea música?

Alivio.

¿Por qué?

Porque si no lo hago me estreso.

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