M. B. - LAS PALMAS DE GRAN CANARIA.
Cuando el pasado sábado en el estadio Sánchez Pizjuán el técnico de la Unión Deportiva Las Palmas, Juan Manuel Rodríguez, relevó al descanso a Pitu para buscarle profundidad a un equipo que no tenía mordiente alguna, subrayó también con esta decisión una de las constantes que ensombrece la hasta ahora pobre contribución del futbolista catalán en la que es su primera temporada en la Liga Profesional. El dato es elocuente: con Pitu en el terreno de juego, la UD Las Palmas ha anotado dos goles y en sus once intervenciones en competición de Liga los amarillos todavía no conocen la victoria.
Sin duda, para el propio Josep Comadevall esta campaña debe estar resultando un calvario. Cuando el secretario técnico, Javier Vidales, relató en público durante el verano las condiciones que ofrecía para incorporarle a la disciplina del club grancanario, con la apuesta de un contrato de tres temporadas, dibujaba a un futbolista atrevido y pujante, con una pierna zurda privilegiada que había destacado en el ejercicio anterior con el Girona (14 goles), club en el que actuó en calidad de cedido por el Barcelona Atlético. Pero una cosa es la Tercera División y otra es la realidad en la que Pitu se encuentra actualmente.
Y no podrá decir el jugador que no ha tenido oportunidades. En total suma 549 minutos en juego, actuando en once partidos de los que siete asumió la titularidad (tres con Juanito en el banquillo y otros cuatro en la etapa actual de Juan Manuel). Los dos últimos, en Tarragona y Sevilla. Pero no ha marcado gol alguno y tampoco ha brindado asistencias a un compañero. Su estadística se completa con siete presencias en el banquillo y una tarjeta amarilla. Pitu, sin embargo, no se ha perdido ninguna jornada por lesiones.
DERROTAS (7) Y EMPATES (4). En estos once partidos de Liga de Pitu, Las Palmas cosechó siete derrotas (contra Numancia 3-0, Racing de Ferrol 3-1, Málaga 2-0, Sevilla Atlético 0-1, Granada 0-1, Salamanca 1-2 y Nastic de Tarragona 2-0) y cuatro empates (Sporting de Gijón 2-2, Cádiz 0-0, Tenerife 2-2 y Sevilla 0-0).
Y, además, con él en el escenario, la UD Las Palmas sólo fabricó el 3-1 ante el Racing (obra de Fukuda, que sirvió para decorar un marcador muy adverso) y el 1-1 en el Heliodoro Rodríguez López (de Darino).
En Tarragona y Sevilla el equipo no tuvo llegada alguna coincidiendo en ambos casos con la presencia de Pitu en el equipo. El sábado, la mejoría de los amarillos en el segundo periodo (el catalán dejó su puesto por Adrián Colunga) resultó muy sensible, acertando el técnico con el relevo a la vista de la reacción que entonces experimentó el equipo, tocando con los dedos la posibilidad de la victoria sobre el filial.
Juan Manuel Rodríguez, sin embargo, le ha tenido en cuenta desde que reapareció en el banquillo contra el Tenerife, en la jornada undécima. La aportación de Pitu en los partidos amistosos y en los entrenamientos parecen animar al entrenador, aunque luego su propuesta no se refleje en los encuentros oficiales. Camino de los 25 abriles, Pitu debe estar en su mal año y comparte la maldición que parecen vivir aquellos refuerzos de ataque fichados desde el exterior por la actual dirección deportiva. Como también ha ocurrido con Curro, David Rodríguez, Mario Martínez, Alejandro Suárez, Arriaga, Goran Maric, Losada, Alberoni, Fukuda, Yuri… Una tradición negativa que parece no alcanzar la última línea.
EL AVAL TÉCNICO. El asturiano Javier Vidales, quien avaló su billete para arribar en la UD Las Palmas, le ha comparado "con Xavi e Iniesta, salvando las diferencias", dijo en AS. "Es una bendición que esté entre nosotros". Seguiremos esperando, entonces.