JUAN PEDRO BORREGO
Por primera vez después de tres jornadas, Javier Vidales contará con sus cinco hombres de confianza en la retaguardia para visitar al conjunto máximo realizador de la Liga Adelante. Tras cumplir su partido de sanción, refuerza la zaga Dani López. Sólo la duda de Samuel, por un golpe sufrido ante el Éibar y que le ha producido una distensión fibrilar, podrían hacer que las incertidumbres para armar la línea de retaguardia amarilla desaparezcan. El central cántabro fue junto con Roberto Santamaría los únicos ausentes de la primera sesión preparatoria en la semana del derbi, y en la que Marcos Márquez y Jorge Larena realizaron ejercicios con intensidad inferior a la del resto de sus compañeros.
Unas veces por una causa y otras por otra, Vidales ha ido intercalando en las jornadas 31ª, 32ª y 33ª a los hombres en los que más confía para formar la línea del equipo más cercana a Roberto Santamaría. El resultado no ha podido ser mejor. Tres partidos consecutivos sin encajar un gol, el mejor de los rendimientos antes de visitar la cancha del conjunto más realizador de la Segunda División con 61 dianas esta temporada.
Después de tanto carrusel de entradas y salidas en la retaguardia, el técnico volverá a contar con los cinco hombres que a empleado en esta zona, y que ya jugaron juntos precisamente en el último partido en el que coincidieron en disponibilidad, ante el Girona en el estadio municipal de Montilivi, con empate a dos y en el que uno de los zagueros, Samuel, marcaba el primero de los tantos.
Precisamente el jugador santanderino fue el más perjudicado del pasado encuentro en el Estadio de Gran Canaria. Un golpe recibido en ese partido le ha producido una "distensión de fibras musculares en el cuádriceps que no refleja, en cambio, rotura", comunicaba el club en el día de ayer. Por ello, "no se le descarta" para el derbi.
sin confianzas. El resto de compañeros si se ejercitaba ayer. A ritmo inferior lo hacían Jorge, quien continúa con su proceso de recuperación activa de las últimas semanas, y Marcos Márquez, también resentido de un encontronazo en el partido con el Éibar y que se mimaba con los fisioterapeutas.
La plantilla demostraba sosiego en el inicio de una semana importante, pero sobre todo cautela por la aliviada situación en la tabla tras situarse a ocho puntos de la zona de descenso. En este sentido, Gustavo, el único jugador amarillo que ha militado en Las Palmas y Tenerife, recordaba tras la sesión que cometerían"un error" si se relajaran por este motivo. Reconociendo la "dificultad" para él de entrar en el once que salte el sábado al Heliodoro, también admite que irán a a Tenerife "a muerte, porque necesitamos los tres puntos para encarrilar la permanencia" en Segunda. No obstante, resaltaba que "es muy importante afrontar este partido sin la presión obsesiva de necesitar la victoria", algo que quizás sí pueda pesar en el Tenerife por tener más cerca la posibilidad del ascenso.