PACO CABRERA
El Molinón, tierra prometida. Las Palmas Atlético naufragó en el telón de acero que diseñó Abelardo Fernández y tuvo que conformarse con el (0-0) inicial. La resolución de la eliminatoria por la permanencia esperará a este domingo -a partir de las 16.00 hora insular- en el fortín asturiano. Llamada a la épica.
El filial llevó el peso del partido y mereció la victoria. La presencia de Moscardó por Romero fue la única variación táctica respecto al festival de estética ante el Atlético de Madrid B (4-1) en la última jornada de liga.
Con una fe inquebrantable, los amarillos marearon a un rival ultradefensivo y consciente de su inferioridad técnica. Abelardo adiestró a diez bulldogs. Coto al platanito. Jaque a la magia.
Juanpe dio el primer aviso. El marcador central, segundo año de juvenil (17 años), peinó de cabeza y el meta Raúl desbarató el primer zarpazo del Escuadrón de Gofio. El defensa engordó su protagonismo ofensivo con un disparo desde la frontal.
Armiche, marcado de forma salvaje por el lateral Pedro, y Vitolo perdieron su efecto mortal. Ruymán, de nuevo un defensa, dinamitó el engranaje de fabada con una internada valiente. Barcos lo intentó con un pase de chocolate a Vitolo que no llegó por un centímetro (m. 29).
El Sporting B perdió a Acebal por lesión y apostó por el sacrificio de Hugo López. Más músculo en la medular. Sólo un taconazo de Jonathan Viera y el descaro de Armiche dibujaron algo de luz antes del descanso.
En el segundo acto, Antonio Rojas encendió su sierra eléctrica Bosch. El bosque era espeso. Negro. Sólo defensas.
Bajo el sopor, Vitolo conectó con Jonathan Viera y el atacante de La Feria desperdició la mejor ocasión del partido (m. 65).
Y entonces surgió el infortunio. Víctor Afonso tuvo que mover ficha tras la lesión de Martino. Entró Eslava y la zaga mantuvo su nivel óptimo.
Con el paso de los minutos, el Sporting salió de la cueva y Javi López, de cabeza, pudo retratar una injusticia mayúscula.
Las Palmas Atlético agotó sus opciones ofensivas con Randy -no ha visto puerta en toda la temporada-. Además, la salida de Vitolo decapitó a un equipo valiente pero sin plan b. Con Peraza y Romario en la grada, el Sporting impuso su telaraña ante la magia de Viera.
El Molinón tiene la última palabra. De nuevo, milagro sobre la bocina. El filial, que resucitó en liga ante el Alfaro, Navalcarnero, Santa Brígida, Leganés o Atlético B, busca otro salto mortal. Espíritu Ciempozuelos. Nueva llamada al nervio campeón.