J.P.B.
ENVIADO ESPECIAL
El presidente de la UD Las Palmas, Miguel Ángel Ramírez, transmitió al acabar el encuentro una petición a los aficionados de la UD Las Palmas para apoyar al equipo en el encuentro del próximo fin de semana contra el Rayo Vallecano (cuyo día y hora fijará la Liga Profesional). Anunció que el club amarillo pondrá en marcha el Día del Abonado, entregando a cada uno de ellos dos entradas para que puedan invitar a otros tantos aficionados. "Lo teníamos decidido hace tiempo. Lo íbamos a hacer de todas formas, pero nuestra idea era que el partido se convirtiera en una fiesta. Sin embargo se convertirá en un partido en el que necesitamos puntuar para lograr la permanencia", dijo.
Sintetizó su análisis del choque diciendo que "no empleo la palabra vergüenza porque no es así. Después de los primeros quince minutos recibimos un gol y el equipo se vino abajo (...) Me toca estar sereno. Y a partir de ahora nos toca encontrar el punto, al menos, para salvarnos y luego podremos realizar las críticas", precisó.
Del futuro proyecto no hizo valoraciones porque "ahora nos toca sacar adelante esto ya", volviendo a aplazar el anuncio del nuevo entrenador del equipo hasta que esté matemáticamente garantizado en Segunda División.