EVA PÉREZ - LAS PALMAS DE GRAN CANARIA
La ventolera incesante que sopla en la playa de Pozo Izquierdo la ha convertido en una de las mecas del windsurf. El Gran Canaria Grand Slam se ha consolidado como una de las pruebas más destacadas de la PWA (Professional Windsurfers Association), porque es en esta playa donde se concentran en perfecta combinación los ingredientes necesarios para el espectáculo: olas y viento.
Ayer se presentó la vigésima edición de esta prueba, que se celebrará entre los días 10 y 17. Al acto acudieron Fabio Chisari, consejero delegado de Pozo Compass -empresa organizadora-, Roberto Moreno, consejero de Turismo del Cabildo insular, María del Carmen Hernández, viceconsejera de Turismo del Gobierno de Canarias, y José Francisco Ríos, concejal de Deportes del Ayuntamiento de Santa Lucía.
La prueba contará con la participación de 42 competidores masculinos en la modalidad de olas y 50 en la prueba de eslalon, mientras que serán 13 las windsurfistas que compitan en olas. Una veintena de países estarán representados en esta competición, que se configura como una de las más importantes del circuito al contar con mayor número de participantes y con la puntuación más alta. Una suma de 75.000 euros se repartirá entre los deportistas que logren subirse al podio.
En nuestras aguas navegarán los mejores. En la competición femenina, las grancanarias Daida e Iballa Ruano y Nayra Alonso estarán en la primera línea de batalla. La suiza Karin Jaggi y la japonesa Junko Nagoshi serán sus principales rivales. Los locales Jonás Ceballos, Darío Ojeda y Elezar Alonso se medirán frente a hombres como Josh Angulo -que llega como líder de la clasificación mundial-, el español Víctor Fernández -vencedor en Pozo en los últimos tres años-, Kauli Seadi o Kevin Pitchard.