MÓNICA PERDOMO BÁEZ
Denise Clemens, tripulante del barco Cavalier, ganador del concurso sureño, es una mujer que enamora por su amabilidad. Tiene un encanto especial y una pasión por la pesca de altura, que empezó a practicar hace 15 años con su esposo, ya fallecido, Burton Clemens. En la actualidad, a sus 79 años, es la participante de mayor de edad del Concurso de Puerto Rico.
Tiene fijado su domicilio en Inglaterra, pero tres veces al año se desplaza hasta el sur grancanario para disfrutar del encanto de la Isla y de este deporte que la "apasiona".
Su inicio en la pesca de altura encierra una romántica historia. Su esposo, Burton Clemens, era un pescador experimentado y ella le acompañaba en sus largas travesías, pero hace cinco años su compañero falleció y Denise le hizo la promesa de que continuaría con esta "noble afición" y así lo ha hecho. Un momento muy emotivo fue cuando tiró las cenizas al mar de su esposo, ya que es uno de los lugares que a él más le gustaba.
Hace cinco años, pescó su primer marlín de 290 kilos. Poco a poco ha ido perfeccionando su técnica y sus compañeros sólo tienen elogios hacia ella, ya que la definen "como una gran mujer que sabe trabajar en equipo".
PREPARACIÓN. Denise es consciente de que ha de prepararse a diario para afrontar este reto deportivo, por lo que cada mañana da largos paseos por la playa y sus aledaños en los que realiza todo tipo de ejercicios de estiramientos y fortalecimiento de los músculos.
Además no fuma y lleva una alimentación sana, en la que predominan el pescado, las frutas y verduras pero sobre todo tiene "pensamientos positivos. Hay que creer en lo que una hace", explica con satisfacción.
Su relación con los tripulantes masculinos es muy buena, ella comenta: "Estamos a la misma altura, dialogamos mucho y a la hora de competir somos un equipo".
Le gustaría que cada vez las mujeres se involucraran más en este y otros deportes: "La mujer está preparada para hacer lo que se proponga. Tan sólo debe intentarlo y continuar a pesar de los obstáculos", añade.
Cuestionada sobre hasta cuándo piensa seguir practicando, responde con energía: "Hasta que me muera". Son las palabras de una mujer que no encuentra límites en su vida y con un espíritu joven que sorprende a quien la conoce y contagia su vitalidad.