QUIQUE DEL ROSARIO
El defensa francés Gregory Beranger afronta un reto casi definitivo en su carrera deportiva esta temporada tras apostar fuerte por venir a la UD Las Palmas.
El galo, elegido mejor lateral izquierdo de Segunda A hace dos años, vivió la pasada campaña una racha aciaga en el Espanyol, que se hizo con sus servicios previo pago de la cláusula 1,5 millones al club soriano. Sin embargo este año el técnico perico Mauricio Pochettino le comunicó que no contaba con él y Beranger quiere volver a resurgir en la UD tras llegar cedido.
"No es una espina la que tengo clavada" dijo refiriéndose a la situación que le tocó vivir el último ejercicio, "es un cuchillo en la garganta, quiero demostrar que no estoy muerto para el fútbol tras seis meses muy difíciles, he venido con mucha ilusión y para demostrar que puedo rendir a un gran nivel. Lo daré todo por la Unión Deportiva Las Palmas", apostilló el futbolista.
Beranger, que ayer se reincorporó al grupo tras sufrir un pinchazo en el stage de La Palma, reconoce que le está costando coger el ritmo "al haber tenido más vacaciones que el resto, se está haciendo duro", pero piensa que la exigencia "es necesaria" y admite estar "flipando por la calidad de la plantilla, pero hay que demostrarlo en el campo".