EVA PÉREZ
Su madre, Margarita Santana, le amamantó en la orilla y aunque nació en la Feria del Atlántico muy pronto tiró para el norte, en busca del mejor pico. Su primer cumpleaños lo celebró en su casa de Pagador, en la costa de Moya, donde se le ha ido impregnando el salitre. Con 18 años su nombre destaca entre las promesas del bodyboard isleño. El año pasado se proclamó campeón de España del circuito nacional Jóvenes Promesas y esta temporada lidera el circuito canario sub-21.
- ¿Cómo se le ocurrió empezar a coger olas?
- Desde que tengo uso de razón me recuerdo en la playa, primero con una tabla en la orilla y ya con siete años me empecé a tirar dentro, en el pico. También me viene de herencia porque mi padre era surfero desde siempre y mi hermano mayor empezó a coger olas con el bugui y me metió el gusanillo.
Entonces, desde niño ha respirado el ambiente de este deporte, ¿eso ayuda?
- En mi casa, con mi padre y mi hermano siempre han sido tema de conversación las olas, la fuerza, la dirección del viento... Así que siempre ha sido algo muy natural. Incluso mi madre es muchas veces la que me despierta por la mañana si ve que hay buenas olas para que vaya a tirarme.
Además de su madre, ¿cómo decide un día por la mañana cuál es el mejor sitio para irse con la tabla?
- Por internet se pueden ver las predicciones y la fuerza y dirección del viento, pero muchas veces, sólo con ver cómo rompe el mar en la peña que está enfrente de mi casa ya sé cómo va a ser el día. Observando se puede descubrir dónde hay una buena ola. Me pasó en Asturias, donde me di cuenta de que rompía una ola donde nadie se había dado cuenta.
¿Cuándo empezó a apuntarse a las primeras competiciones?
- Cuando tenía quince años, Jorge Juan Cabrera, del club Oleaje, me planteó que entrara en la escuela y empecé a progresar poco a poco. Él también me animó a participar en algunas competiciones.
Tanto se animó que acabó siendo campeón de España el año pasado, ¿cómo fue esta experiencia?
- Ya había participado en el circuito canario, pero la verdad es que competir a nivel nacional fue muy emocionante. Viajar y conocer a otros deportistas que son muy buenos y competir al lado de ellos es una gran oportunidad. Además de en Gran Canaria y en Tenerife, estuve en Galicia, Cantabria y Asturias.
Después de haber visto cómo se las gastan en otros lugares, ¿cómo valora el nivel que hay en Canarias?
- Desde mi punto de vista aquí es donde se da el máximo nivel en el bodyboard, hay además muchos héroes locales en los que la gente se fija para seguirle los pasos. Aquí las condiciones son muy buenas y además muchas veces te encuentras con cuarenta personas en el agua peleándose para coger una ola... y de eso se aprende mucho.
¿Se ha planteado participar en la prueba del Mundial de bodyboard que se celebra en El Confital?
- El año pasado quise participar pero me coincidió con la convocatoria de la selección española para el Campeonato de Europa que se celebró en Marruecos. Este año me gustaría estar porque aunque sea muy difícil ir pasando de ronda, vale la pena por el hecho de competir junto a los mejores del mundo.
¿Recibe ayudas por parte de las instituciones para traslados u otros gastos?
- Las ayudas son muy escasas, la mayor parte de las veces los gastos corren a cuenta de uno mismo.
¿Se plantea vivir de este deporte?
- No, eso es muy difícil. Por eso siempre he tenido en cuenta la importancia de los estudios. De todas formas, nunca me he planteado dejar de coger olas y lo primero que quiero hacer en mi tiempo libre es tirarme, así sea el día más feo del invierno.