MANUEL BORREGO
"Canario, quien quiera que seas y donde quiera que estés: apoya esta causa". José Miguel Pérez, presidente del Cabildo de Gran Canaria, rescató este pasaje periodístico de 1949 para darle vigencia, casi con un sentido patriótico, al acto conmemorativo del nacimiento de la UD Las Palmas que ayer reunió en el Estadio a 400 personas. La historia del club de todas las épocas se citó en torno a la mesa para poner fin al programa de su sesenta aniversario. "Este club forma parte de lo mejor de esta Isla, de su presente y de su futuro", sentenció Pérez.
El acto se convirtió en un diluvio de recuerdos asistiendo futbolistas, técnicos y directivos de distintas generaciones. Desde los aplaudidos Manolo Montes y el técnico Carmelo Campos, presentes en sus sillas de ruedas, hasta los miembros de las etapas más recientes. Entre todos ellos, seis de los que fueron presidentes del club (Fernando Arencibia, José de Aguilar, Luis Sicilia, Ricardo Ríos, Manuel García Navarro y Germán Suárez), numerosos técnicos, directivos, empleados y colabores de la entidad.
El presidente del ejecutivo regional, Paulino Rivero, encabezó la delegación política pidiendo unidad para que la UD Las Palmas regrese a Primera "junto al Tenerife porque es importante para Canarias". Y el alcalde de la ciudad, Jerónimo Saavedra, que en su día valoró la posible desaparición del sexagenario club, mostró su carné de socio de 1951, cuando él tenía 16 años.
Miguel Ángel Ramírez, presidente de la UD Las Palmas, intervino y no pudo ocultar su emoción exponiendo: "Siempre quise ser jugador de la UD, pero no pude. Y ahora tengo el honor de presidir al equipo de mi vida".
Para amenizar el almuerzo que servía como anticipo de lujo para el encuentro entre la UD y el Numancia, el cantante grancanario Ramón del Castillo interpretó el himno oficial de la entidad bajo los acordes de la banda municipal de Gáldar. Más tarde, Luis Quintana el piotemazo Amarillo es mi color. Ambos fueron muy ovacionados por la concurrencia.