PABLO CHECA
La falta de emoción y espectáculo del viernes, cuando Barcelona y Real Madrid se impusieron con insultante autoridad a Gran Canaria y Caja Laboral, se compensó sobremanera en la tarde de ayer. El público insular, ávido de ser partícipe de una fiesta que el primer día no tuvo la resonancia esperada, alucinó con las exhibiciones triplistas de Bullock, Navarro, Robles o Gladyr y los saltos del congoleño Eyenga.
Y es que el joven alero (20 años) del DKV Joventut, que este verano entrenó con LeBron James en Cleveland, no dejó indiferente a nadie. Y mucho menos a un público que correspondió al instante cuando éste le pidió que entonara el clásico pío, pío. Asimismo, únicamente él aportó algo de luz a un concurso decepcionante. La calidad de sus tres mates le hubiera valido para ganar en otra situación.
Desde el primero empezó a cimentar su victoria, pues se desprendió de la camiseta del DKV para lucir de la amarilla de Sitapha Savané. Acto seguido, lanzó el balón hacia el techo del pabellón para machacar previo molinillo. Sin embargo, éste 49 se quedó algo poco después, ya que, con la ayuda del Carl English, fue capaz de coger la pelota en el aire para 'matar' tras pasárselo entre las piernas. El 50 estaba cantado, al igual que el 51 que logró recogiendo con la boca un peluche que colgaba del aro y que se la había extraviado a un bebé sintético.
Barbour decepcionó, pues malgastó dos de sus intentos, mientras que Katelynas apenas demostró su potencia en un mate para el que se recorrió toda la cancha. Llull fue el único que estuvo a la altura: con su escaso 1,90 consiguió saltar sobre un fisioterapeuta del Real Madrid antes de hundir el balón.
recital. El concurso de triples de ayer fue uno los mejores de la historia ACB. Especialmente meritoria fue la actuación en la final de Pedro Robles, cuando solo falló tres de sus 25 tiros. Esto, unido al enceste del triple mágico (lo hizo tres veces), le llevó a alcanzar los 31 puntos. Igualmente destacable fue la actuación de Gladyr -el otro finalista-, errando solos dos tiros menos, incluido el de ocho metros (26 puntos).
Antes, la emoción la sirvieron Navarro y Bullock. Venció el norteamericano por un punto este duelo entre los dos mejores escoltas de la ACB (24 a 23). El camino del madridista hacia su cuarta corona del torneo se torció en semifinales, sucumbiendo ante el propio Gladyr (20-22). Aquí, Robles se impuso al jugador del Gran Canaria Carroll, víctima del cansancio (27-21). Carroll había ganado antes el duelo ante Carl English (20-19).